viernes, 5 de octubre de 2012

Pena de Muerte

Recientemente se revivió el debate en la isla por el tema de la pena de muerte. En la isla está prohibida la pena de muerte desde hace muchos años, pero teniendo en nuestra casa a nuestros amigos federales e irónicamente siendo esta una jurisdicción federal, el gobierno federal puede en sus salas federales llevar a juicio e imponer la pena de muerte como castigo. Lo único boricua en esas salas es la gente, y por esa gente creo que cinco acusados se han librado de esta, porque nosotros los boricuas somos muchas cosas, unas buenas otras malas, pero de lo que no se nos puede acusar es de no tener raíces, de no tener don de gente, claro gracias al sistema que no elige como jurado a Alberto Sicario o a Luis Gatillo, amén de reclutar a Rubén Navaja o a Miguel Escopeta, Jose AK47 definitivamente no debe ser jurado.
Es que personalmente no creo en la pena de muerte, creo que como castigo no funciona, mucho menos como método de rehabilitación. La pena de muerte funciona como método de terror de la justicia a los criminales, como si estos individuos le temieran a algo. Como si no supiéramos todos que ante esta amenaza estos individuos solo reaccionan con más violencia, después de todo si me van a matar, que me atrapen muerto. Es que estos individuos si creen en la pena de muerte, la viven y la imponen con la facilidad de una multa de tráfico.
Ahora pregunto yo; ¿Cuándo enviamos a nuestra gente a la guerra a pelear por causas que desconocemos, no imponemos pena de muerte al que se oponga? ¿Cuándo abandonan a sus padres ancianos  a una vida de soledad y miseria, no es condena a muerte? ¿Cuándo se deja a los hijos decidir como adultos, no es condena a muerte? Esto podría sonar radical, pero cuando por la irresponsabilidad de unos otros mueren… ¿no es condenar a muerte?
Hago este planteamiento no para que empecemos a juzgar, lo hago porque el cristal a veces se oscurece y no nos deja ver bien. Deberíamos como pueblo reaccionar con igual indignación cuando se cometen todas estas injusticias en nuestra sociedad. Porque estamos condenando a muerte a nuestra sociedad y preferimos tener miedo y callar.
Creo que nadie tiene derecho a terminar con el derecho a la vida, ni el criminal ni el gobierno, ni la justicia ni el pueblo. Reconozco que es difícil contener el deseo cuando es uno el implicado, cuando te lastiman a los tuyos, pero también reconozco que mas difícil aun es perdonar, por eso optamos siempre por lo primero y no por lo último. Realmente no se qué castigo seria el correcto para un asesino en serie, para el terrorista que coloca bombas y mata a cientos, solo creo saber que la condena a muerte es la solución mas “rápida” y “practica” para aquellos que solo buscan venganza y no es la solución real de los problemas. Porque una vez ejecutado el asesino el muerto se queda muerto y su recuerdo se mancha de sangre un poco más.
Lo único que puedo argumentar es que prefiero fomentar el derecho a la vida, por que fomentar el derecho a matar creo me convierte en un criminal justificado, veo la pena de muerte como herramienta de miedo y destrucción, prefiero no ser ente de destrucción porque todo aquel que destruye, termina así.
Claro está….si yo lo digo quizás sea cierto y Si tu lo dices es…

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