miércoles, 17 de octubre de 2012

Entre zanahorias, huevos y granos de café

Hace unos días en una reunión de negocios escuché una parábola que ya había escuchado en el pasado y no por esto dejó de calar profundo en mi consciencia. Ante tiempos comerciales bastante difíciles es de buenos administradores buscar mediante el ejemplo y la comparación, inspirar a otros. Es por eso que entiendo surgen parábolas como esta que nos brindan una perspectiva diferente de cómo afrontar tiempos difíciles o circunstancias adversas.
Dice asi: Era una hija que llega ante su madre llena de preocupaciones y realmente cansada de la lucha cotidiana en la que se había convertido su vida. Su madre lejos de contestarle con palabras agarró un puñado de zanahorias, huevos frescos y granos de café, puso estos en tres cacerolas de igual tamaño, con igual cantidad de agua y dejó que estas hirvieran. Luego de unos minutos bajo estas condiciones tan adversas la madre sacó todo del agua y los puso en platos antes su hija. He aquí lo interesante, el agua hirviendo representa la adversidad, los tiempos difíciles,  lo que nos hace difícil la vida. La zanahoria entró al agua rígida y dura, tanto por fuera como por dentro y salió blanda y en pedazos. El huevo entro frágil y fluido y salió entero pero duro por dentro y por fuera. El grano de café en cambio, entro amargo e intenso, pero contrario a los demás se transformó y con su transformación también transformó el agua en ese liquido con aroma delicioso que todos conocemos.
Creo no hace falta mencionar que los tiempos difíciles no solo afectan el entorno comercial, sino que en mayor escala afectan el entorno personal. Creo que no hace falta mencionar que muchos de nosotros enfrentamos la adversidad como zanahorias, huevos, café o como muchos otros alimentos. Somos muchos los que somos fuertes de carácter y convicciones, erguidos, arrogantes y fuertes como la zanahoria y ante la adversidad salimos hechos pedazos. Somos muchos mas los que como el huevo…presentamos un cascaron frágil pero de espíritu libre y fluido, libres de ataduras y preocupaciones, pero la adversidad nos transforma en seres duros e insensibles, nuestra fluidez se pierde en el proceso. Otros al igual que el café se transforman en cosas mejores, es de estos que deberíamos hablar, son estos los que logran el éxito, aunque en muchas ocasiones dudamos de su éxito solo porque no somos capaces de salir adelante nosotros mismos.
Creo que es de tontos luchar contra la adversidad de la misma forma que luchamos contra cualquier cosa, midiendo fuerzas, tratando de aguantar mas, por enfrentarla de esta manera el huevo endureció y la zanahoria se quebró. Pienso que hay que hay que ser como el café, aprovechar la adversidad a favor nuestro y transformarla en una oportunidad. Pienso que hay que ser como el rio, que al encontrar piedras en el camino las enfrenta de forma diferente a cada una de estas, unas las mueve, otras las rodea, unas las pasa por encima y otras por debajo, lo que es importante es que no se detiene ante la adversidad, a veces de prisa a veces lentamente, pero siempre, siempre en movimiento.
Al final del día tú escogerás como enfrentar la adversidad y si…es una elección muy personal, pero sobre todo debes tener presente que estas eligiendo no solo como salir de la situación, sino que quedara de ti después de esta, La pregunta es… ¿eliges salir destruido o transformado?
Claro está….si yo lo digo quizás sea cierto y Si tu lo dices es…

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