Hay decisiones que las tomamos aun sabiendo que no son las mejores ¿Por que? Eso depende siempre de cada uno, pero en mi experiencia he podido ver que casi siempre es porque nos cansamos. Nos cansamos de esperar a la pareja correcta y nos empatamos con la disponible. Nos cansamos de esperar el trabajo correcto y nos aborrecemos aceptando el disponible. Así pasa y pasa con muchas de las situaciones importantes de nuestras vidas, somos impacientes y desesperados y por eso decidimos con prontitud e irresponsabilidad.
Pero una vez tomadas estas decisiones lo peor que podemos hacer es no sacarles algo bueno... bueno, estoy convencido de que todas las experiencias que pasamos, lejos de restar suman, añaden valor, añaden sabiduría, experiencia y sobre todo la capacidad de poder ayudar a otros en una escala evolutiva menor a la nuestra.
Cualquiera que sea el camino que hoy decides tomar procura tener ganancias aun en la peor de las circunstancias. Dependerá de ti asumir una actitud de derrota y lamento eterno o asumir una actitud de aprendizaje y crecimiento. No importa qué, como, cuando y donde, a cada evento se le puede extraer algo o mucho positivo, es nuevamente decisión nuestra hacerlo o dejar de hacerlo. Aquellos que logran hacerlo, viven mejor, mas tranquilos y felices que los que deciden no hacerlo.
Hay ocasiones que las decisiones mas difíciles o importantes hay que tomarlas a la inversa, es decir deja que tu mente tome las decisiones del corazón, deja que tu corazón tome las decisiones de tu mente...en otras palabras, si tu intelecto no te sirve para decidir, elige con el corazón, si tu corazón no sabe distinguir, elige con tu intelecto...pero mas importante aun, haz que ya sea con el intelecto o el corazón tus decisiones valgan la pena. .
Claro está….si yo lo digo quizás sea cierto y Si tu lo dices es…
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