lunes, 29 de octubre de 2012

Si pudieses regresar el tiempo?


¿Qué harías? Esa es la pregunta… ¿Qué cambiarias? ¿Qué harías diferente? Esa es la pregunta…
Las respuestas me imagino serán tan variadas que no cabrían en un libro de 500 páginas…imagino que muchos cambiarían lo que estudiaron, cambiarían las decisiones financieras y hasta las románticas…Donde viven, lo que compraron o dejaron de comprar, las tarjetas de crédito que aceptaron y las cantidades que gastaron….cuando vemos lo que ganan hoy día los deportistas, creo que hasta mejores atletas querríamos ser, con tal de ganarnos un milloncito jugando a esto o aquello, cuantos hasta hubiesen dejado de estudiar.
Yo no estoy excluido de esta pregunta, constantemente me veo tentado a desear regresar en el tiempo y cambiar tantas cosas. Luego de darle como decimos por ahí “cabeza” por mucho tiempo, no ha fallado una sola vez en que llegue a la misma conclusión.
Y es que me doy cuenta que como dicen en las películas comerciales y las no tan comerciales que cualquier cambio mínimo en el pasado cambiaría lo que hoy somos. Y si puedo llegar a la conclusión que todo lo que soy hoy es producto del pasado, entonces debo estar de acuerdo en que cualquier cambio, por mas mínimo tendrá como resultado un diferente “Yo”. El problema es que no puedo saber que perderé en el camino y la decisión entonces no solo depende de cuánto estoy dispuesto a arriesgar sino de a quienes estoy dispuesto a perder. Tampoco tengo la seguridad de que el “Yo” que pretendo ser finalmente será tan bueno, o malo, peor o mejor que el “Yo” que soy ahora.
Te reto a que mentalmente vayas al pasado y cambies una sola decisión…si eres sincero contigo mismo y no tratas de hacer una película perfecta, dependiendo de la decisión y cuan al pasado vayas, los cambios serán mas o menos radicales…veras rápidamente que tu familia será distinta… (Mejor o peor no lo sé…pero distinta seguro), tus amigos seguramente serán distintos, ya que posiblemente vivas en sitios distintos y tu vida social sea distinta. Posiblemente te sobre dinero, pero te aseguro te faltaran otras cosas, y así sucesivamente será un continuo quitar y poner que si eres honesto no sabrás donde termina.
¿Estás dispuesto a correr el riesgo de perder todo lo bueno que tienes por algo que desconoces como será? Creo salimos mejor si hacemos el ejercicio al revés, mejor mira lo que quieres ser en el futuro, con quien quieres estar, quienes quieres que sean tus amigos, cual sea tu trabajo y ambiente y trabaja hoy para lograrlo, después de todo cada decisión que tomes hoy define lo que serás mañana, por lo tanto haz lo que entiendas necesario para que el resultado te satisfaga, creo que solo así podrás disfrutar de lo que eres y no perderás el tiempo tratando de ser lo que querías ser.
Claro está….si yo lo digo quizás sea cierto y Si tu lo dices es…

Cuidado con lo que callas

La frase suena parecida pero es totalmente diferente, ¿Qué frase? La frase o refrán, ese que dice: “Uno es esclavo de lo que dice y dueño de lo que calla” ¿o viceversa? Bueno no importa aquí el orden no altera el resultado. Lo que sí está alterando los resultados es el uso que se le está dando al ya mencionado refrán.
Estoy de acuerdo en que ciertamente uno es responsable de lo que dice, pero… ¿esclavo? El problema creo es precisamente ese, ya nadie quiere hablar porque nadie quiere la responsabilidad de sostener sus argumentos, o la responsabilidad de decir la verdad, duélale a quien le duela. Aunque se el refrán trata mas de persuadir al imprudente e insensato, a esos que tienen la combinación perfecta de abrir la boca y meter la pata (o pierna), también a persuadido al resto que ya no quiere ni hablar de temas que puedan resultar controversiales o personales. Entonces lejos de ser esclavos de lo que decimos nos convertimos en esclavos de lo que callamos.
Pues entonces te pregunto ¿Qué haces con lo que callas? Creo saber la respuesta, lo que no “debo”, “quiero” o “puedo” decir a “A” se lo digo a “B”, lo que a “C” le molestaría se lo digo a “F” y así sucesivamente, porque la realidad es que no callamos nada. Solamente cambiamos el receptor para que no nos cause problemas lo que decimos, porque esto que tengo en mi cabeza sino lo digo exploto… Creo así es que empiezan los chismes…cuando cambiamos el receptor…empieza una cadena de cambio y cambio que al final termina en la persona que inicialmente debió escuchar el mensaje, lo único que habiendo pasado de mano en mano llega de una forma tan distorsionada que causa mas líos que soluciones…y claro por eso el refrán.
Entonces habiendo dicho esto creo que lo mejor sería mantenernos honestos con las personas y con nosotros mismos, el problema está no en lo que decimos sino en cómo lo decimos, si predicamos que somos los mejores en todo, no dejemos que otros lleven nuestros mensajes, total nadie mejor que uno para decir lo que uno piensa.
Para uno ser dueño de lo que calla se requiere mucha habilidad y fuerza de voluntad, además de la falta de tranquilidad que provoca la búsqueda de perfección, si, perfección, porque siempre metemos la pata cuando no queremos meterla, así que en vez de emplear tiempo tratando de arreglar lo que usted dijo, que no fue lo que quiso decir, piense lo que quiere decir y dígalo, anticipe reacciones y trabaje en estas, pero ante todo debemos recordar que nuestra opinión no es una verdad absoluta y sobre todo no podemos dejar en casa las ganas de escuchar.
Callar a tiempo es prudencia, callar por mucho tiempo es imprudencia. Es mejor hablar cuando se tiene el control que despotricar descontrolado, es como el agua en la tetera cuando esta fría sale controlada, porque obviamente podemos controlar su flujo y cuanto dejamos que fluya, por otro lado deje el agua hervir y póngale un corcho al único hueco de escape…siéntese y espere los resultados. Tenga cuidado con lo que calla, porque en muchas ocasiones lo que usted calla es lo que el otro necesita oír y como dije antes es cuestión de hablar en el tono correcto, con la gramática correcta, total es mas fácil pasar trabajo llevando bien el mensaje que pasar trabajo arreglando las consecuencias de lo que no se dice a tiempo.
Después de todo ¿de que sirve una opinión, un pensamiento o un sentimiento si no se puede expresar?
Claro está….si yo lo digo quizás sea cierto y Si tu lo dices es…

miércoles, 24 de octubre de 2012

No compliques lo simple

¡Coño! (perdón por el lenguaje….) ¿Por qué nos cuesta tanto trabajo disfrutar lo simple?
Quisiera que alguien me explicara en que rayos estaban pensando aquellos que se dieron a la tarea de enseñarnos a establecer prioridades. Ciertamente las prioridades individuales son tan diferentes en cada quien como es diferente el día de la noche y quizás estoy cuestionando algo cuya respuesta contradictoriamente quizás sea simple. Pero como no lo puedo entender cuestiono el cuestionamiento de algunos…
En los últimos días me han preguntado porque me complico la vida con lo que escribo y los temas que escojo, la respuesta debería ser simple, porque tengo la necesidad y el deseo de hacerlo. Las cosas son así de simples y creo que por ser simples menospreciamos la importancia y relevancia que puedan tener estas en nuestras vidas. Podría usar como ejemplo el hecho de que beber agua y comer es algo simple, pero por ser también necesarios le restamos meritos y no lo usaré como argumento.
Entonces lo hare al revés…pensamos que es mas importante cumplir en el trabajo que pasar tiempo con un hijo, pensamos que cumplirle a la sociedad es mas importante que hacer lo que nos llena a nosotros mismos. Decimos y hacemos promesas simples sobre cosas simples, y creemos que por ser simple la promesa y simple lo prometido, podemos quedar mal sin consecuencias, solo cuando se nos acaba el tiempo o el tren se va (sin nosotros adentro por supuesto) entendemos el valor de lo simple y hasta nos arrepentimos de no habernos dado cuenta antes…el problema es que solo basta unos cuantos días para olvidar esto y volver a caer en lo mismo.
Para mí lo simple es lo mas importante, disfrutar del paisaje es algo simple y si puedo hacerlo en buena compañía mejor todavía, disfrutar de la playa es algo simple, disfrutar de la familia es algo simple, disfrutar de los amigos, la noche, las estrellas y hasta la luna llena… ya lo he dicho antes, disfrutar el silencio es algo simple…me van a perdonar pero el que no pueda disfrutar estas cosas es demasiado complicado.
Si crees que estas cosas simples no son importantes pregúntale, a un ciego, a un sordo o a alguien que no pueda caminar…claro pero como la mayoría puede, no vale. Basta perder lo que consideramos básico y esencial para comprender que carecemos de total conciencia de lo que verdaderamente importa en la vida.
Sinceramente estoy consciente de que cada cual determinará lo que para el/ella es simple e importante y también estoy consciente de que muchos rara vez usan la palabra simple en su vocabulario y entonces mucho menos sabrán la diferencia entre lo que es y lo que no es. He empezado a creer que aprender a disfrutar lo simple es un proceso de madurez, donde lo “material” e “importante” pierde relevancia y lo que nos acerca al universo, lo que nos acerca al principio se muestra con el valor que realmente merece.
Claro está….si yo lo digo quizás sea cierto y Si tu lo dices es…

miércoles, 17 de octubre de 2012

Entre zanahorias, huevos y granos de café

Hace unos días en una reunión de negocios escuché una parábola que ya había escuchado en el pasado y no por esto dejó de calar profundo en mi consciencia. Ante tiempos comerciales bastante difíciles es de buenos administradores buscar mediante el ejemplo y la comparación, inspirar a otros. Es por eso que entiendo surgen parábolas como esta que nos brindan una perspectiva diferente de cómo afrontar tiempos difíciles o circunstancias adversas.
Dice asi: Era una hija que llega ante su madre llena de preocupaciones y realmente cansada de la lucha cotidiana en la que se había convertido su vida. Su madre lejos de contestarle con palabras agarró un puñado de zanahorias, huevos frescos y granos de café, puso estos en tres cacerolas de igual tamaño, con igual cantidad de agua y dejó que estas hirvieran. Luego de unos minutos bajo estas condiciones tan adversas la madre sacó todo del agua y los puso en platos antes su hija. He aquí lo interesante, el agua hirviendo representa la adversidad, los tiempos difíciles,  lo que nos hace difícil la vida. La zanahoria entró al agua rígida y dura, tanto por fuera como por dentro y salió blanda y en pedazos. El huevo entro frágil y fluido y salió entero pero duro por dentro y por fuera. El grano de café en cambio, entro amargo e intenso, pero contrario a los demás se transformó y con su transformación también transformó el agua en ese liquido con aroma delicioso que todos conocemos.
Creo no hace falta mencionar que los tiempos difíciles no solo afectan el entorno comercial, sino que en mayor escala afectan el entorno personal. Creo que no hace falta mencionar que muchos de nosotros enfrentamos la adversidad como zanahorias, huevos, café o como muchos otros alimentos. Somos muchos los que somos fuertes de carácter y convicciones, erguidos, arrogantes y fuertes como la zanahoria y ante la adversidad salimos hechos pedazos. Somos muchos mas los que como el huevo…presentamos un cascaron frágil pero de espíritu libre y fluido, libres de ataduras y preocupaciones, pero la adversidad nos transforma en seres duros e insensibles, nuestra fluidez se pierde en el proceso. Otros al igual que el café se transforman en cosas mejores, es de estos que deberíamos hablar, son estos los que logran el éxito, aunque en muchas ocasiones dudamos de su éxito solo porque no somos capaces de salir adelante nosotros mismos.
Creo que es de tontos luchar contra la adversidad de la misma forma que luchamos contra cualquier cosa, midiendo fuerzas, tratando de aguantar mas, por enfrentarla de esta manera el huevo endureció y la zanahoria se quebró. Pienso que hay que hay que ser como el café, aprovechar la adversidad a favor nuestro y transformarla en una oportunidad. Pienso que hay que ser como el rio, que al encontrar piedras en el camino las enfrenta de forma diferente a cada una de estas, unas las mueve, otras las rodea, unas las pasa por encima y otras por debajo, lo que es importante es que no se detiene ante la adversidad, a veces de prisa a veces lentamente, pero siempre, siempre en movimiento.
Al final del día tú escogerás como enfrentar la adversidad y si…es una elección muy personal, pero sobre todo debes tener presente que estas eligiendo no solo como salir de la situación, sino que quedara de ti después de esta, La pregunta es… ¿eliges salir destruido o transformado?
Claro está….si yo lo digo quizás sea cierto y Si tu lo dices es…

Ante un nuevo comienzo

Todos reaccionamos de formas diferentes ante un nuevo comienzo. Esto es así por que obviamente somos diferentes, pero eliminando lo obvio, lo que es importante recalcar es que aun cuando todos por ser diferentes reaccionamos diferente, antes de la reacción viene la resistencia y la mayoría de nosotros nos resistimos al cambio, unos pocos lo aceptan con precaución y otros menos lo ven como herramienta de transformación. Ahora; ¿cuál es la diferencia entre un simple comienzo y un “nuevo” comienzo?... la diferencia creo está en que cuando añadimos el “nuevo” implicamos una repetición de una experiencia previa que terminó lejos de nuestras expectativas.
Empezar de nuevo representa cambio, mejora y evolución, o en principio eso debería representar, está de locos comenzar algo de nuevo para hacerlo igual o peor…para retroceder. Si esto fuese así no estaríamos hablando de nuevo comienzo sino de repetir la historia.
La pregunta es: ¿Por qué nos causa tanto conflicto comenzar de nuevo? Si lo sé, le tememos al fracaso…si lo sé, no queremos pasar por lo mismo otra vez….si lo sé, la última vez fue difícil…pero lejos de que estas sean o no las razones, un nuevo comienzo representa una nueva oportunidad y ya de por si eso es ganancia. Significa que tenemos la oportunidad de corregir algo, de enmendar algo, de salir adelante de otra forma… ¡pero tenemos ventaja! En esta ocasión tenemos la experiencia que no teníamos la primera vez, en esta ocasión y si aprendimos algo de la primera (o de la más reciente) pudimos planificar, organizar y dictar las pautas.
Ya en otras ocasiones he mencionado las elecciones y las consecuencias, nuestra responsabilidad sobre nuestras elecciones no las despinta nadie. Ahora, ¿Qué pasa si elegimos no comenzar de nuevo? Ciertamente es una elección muy personal, pero, ¿es opción? ¿Realmente es una opción práctica no comenzar de nuevo? Otra vez, es una elección muy personal y podemos optar por quedarnos en nuestra situación actual, pero, siempre…repito siempre, la vida y las circunstancias (y nuestras decisiones claro) nos forzarán a comenzar de nuevo…perdí el empleo…debo conseguir uno nuevo…perdí mi pareja, mi casa, mi gato y hasta el perro….si queremos volver a la situación en que estábamos o una mejor, ante estos ejemplos debemos (si queremos) comenzar de nuevo.
Ojala la vida nos diera una oportunidad de reparar todo lo malo…de enmendar todos nuestros errores, sabemos que no es así, entonces deberíamos reaccionar con júbilo ante un nuevo comienzo. Quizás el problema sea que vemos esto como algo lejos de lo cotidiano, algo a lo cual no estamos acostumbrados. Aunque pensándolo bien, si creo la vida es justa y con cada amanecer nos brinda una nueva oportunidad, y es que cada vez que abrimos los ojos comenzamos a vivir nuevamente, construimos nuestra historia y está en nosotros decidir si cada día será la continuidad del que pasó, o será el comienzo de algo nuevo.
Claro está….si yo lo digo quizás sea cierto y Si tu lo dices es…

miércoles, 10 de octubre de 2012

Deja ya de tratar


Para empezar quiero aclarar el significado al cual me refiero cuando menciono “tratar”. No es otro que ese que simplemente decimos cuando nos dirigimos a terminar algo o a cumplir algo. Es difícil explicar a que me refiero y por eso busqué en el diccionario la definición correcta de la palabra “tratar”. Debo admitir que no me sorprendió encontrar como de costumbre varias definiciones sin conexión alguna, una con la otra, pero, lo que si me sorprendió es que no existe ninguna definición que explique la palabra en los términos que pretendo usarla. Entonces y siendo esto así no me queda otra que explicar con el ejemplo. Varios ejemplos serian como sigue: “voy a tratar de ir a tu fiesta” “voy a tratar de comprarme una casa” “voy a tratar de bajar de peso”. A ese “tratar” es al que me refiero.
A mí si me preguntan, basta con que me digan que van a “tratar” y ya sé que la persona nunca llegará, o por lo menos las posibilidades serán remotas. Esto es así porque “tratar” no implica compromiso y ya de por sí es una excusa. Cuando solo “tratamos” ya de entrada no estamos convencidos de que eso es lo que queremos y si es lo que queremos entonces no estamos seguros de que podemos. La acción de “tratar” es en sí imposible de concebir y si no es imposible es bien difícil. ¿Cómo puedes “tratar” de coger una manzana? Si no decides coger la manzana, entonces no existe la acción y si la agarraste entonces no “trataste” simplemente convertiste tu deseo en acción...o sea, la agarraste…aquí no hubo “tratar” porque tratar de coger la manzana es como estirar la mano lo mas cerca de la manzana y no cerrar el puño…y si lo visualizas podrás concluir que la persona no cogió la manzana no porque “trato” y no pudo, no cogió la manzana porque simple y sencillamente no le dio la gana.
Habiendo dicho la anterior no espero que estés de acuerdo al 100%, pero de que no es lógico, no lo es. Como dije antes el acto de “tratar” es en mi opinión absurdo y lo usamos como pretexto, excusa y argumento para justificar nuestra falta de compromiso, nuestra falta de interés, debilidades y desconocimiento. Es la futura excusa para una futura falla.
En otro momento escribí sobre las elecciones y nuestra responsabilidad total en estas, “tratar” es también una elección, lo único que es una elección inconclusa que no nos lleva a ningún lado, por lo tanto y como otras se convierte en una mala elección.
Hay que dejar de “tratar” y actuar, hay que dejar de dar excusas y ser sinceros. Para lograr esto es importante fijarnos objetivos alcanzables y trabajar duro en conseguirlos, ser sinceros con todos y con nosotros mismos. Pero lo más importante es reconocer que somos nosotros los responsables de nuestras acciones y también de la falta de acción y compromiso, esta acción inconclusa tiene  muchos nombres y el más comúnmente usado es “tratar”. Dicho esto deje ya de tratar y de cambiar sus metas y compromisos, mejor cambie la estrategia de cómo conseguirlas.

Claro está….si yo lo digo quizás sea cierto y Si tu lo dices es…

Y tu que eliges hoy?

¿Cuántas de las cosas que tenemos hoy las elegimos? ¿Cuántas de las situaciones que pasamos hoy son elegidas? ¿Cuánto de lo que nos pasa es nuestra elección? Si leemos el titulo y lo internalizamos sabremos que para bien o para mal, todo en nuestras vidas es nuestra elección.
Elegimos trabajar y donde trabajar, claro, sino trabajo no puedo tener esto y lo otro, claro es por eso mismo que es una elección. Elegimos que queremos tener un techo y elegimos trabajar para poder tenerlo, no digas que sin eso no se puede, hay muchos que tienen techo y no trabajan, están los que se dedican a vender droga y tiene techo, estos también eligen tener un techo, la diferencia es que cada cual elige la manera de conseguir lo que quiere.
La parte material de nuestras vidas es una de las elecciones más fáciles de probar. Si en estos momentos no tienes algo de lo que quieres es porque tus elecciones no han ido acorde a tus intereses. Si no comprendemos esto es porque nos remontamos a nuestras decisiones presentes y no a nuestras decisiones pasadas. Muchas veces queremos un auto último modelo, un bote, una casa, etc. y pretendemos justificarnos con que mi trabajo actual no me permite pagar esto u aquello. Y te pregunto ¿tu trabajo actual no fue el que elegiste? ¿Cuándo hace por ejemplo 20 años decidiste estudiar una profesión con un salario de 20 mil anuales? Y no hay problema con esto, el problema es que para obtener esto debiste elegir hace años ser doctor u abogado. Ojo que no estoy diciendo que una profesión es mejor que otra, lo que digo es que para bien o para mal unas ganan mas que otras y esto hay que tomarlo en consideración cuando elegimos. Esto es igual para todos los bienes materiales.
Ahora en el plano espiritual o emocional es igual, pero aquí el presente creo importa mas que el pasado, porque somos nosotros los que hoy decidimos vivir en el pasado o vivir el presente. Decidimos ocuparnos de restar cuando podemos elegir sumar, elegimos darle mayor peso a lo bueno que a lo malo o vice versa. Somos naturalmente así…elegimos sentirnos mal porque nos da la gana, soy consciente de esto….podemos tenerlo todo y aun así sentirnos vacios, claro, le damos mas valor a una cosa que a veinte y puede ser que lo que te falte sea lo mas importante, pero también debemos entender es, que si nos falta eso es porque nos hemos enfocado en conseguir otras cosas y nos hemos distraído en otras cosas, porque en algún momento elegimos algo que nos alejo de esto…otra vez ¡elecciones nuestras!
Aun en los momentos en que las situaciones que nos causan variaciones en nuestras emociones no están en nuestro control, podemos elegir como sentirnos, unas elecciones son naturales, el tiempo que permanecemos en estas es lo que en la mayoría de las veces es una mala elección. Elegimos frustrarnos, sentirnos tristes, deprimidos, faltos de gana y muchas cosas más y como digo en ocasiones es una elección involuntaria pero natural, otra vez, esta natural elección puede que no sea mala, lo que es malo es elegir permanecer así por mas tiempo que el necesario. Lo que deberíamos hacer es elegir mejor y con conciencia y aceptar la responsabilidad de nuestras elecciones. Aun cuando sintamos y creamos que podemos culpar al mundo, nosotros elegimos el camino a recorrer y como lo recorremos. Lo han dicho muchos y yo lo repito, si analizas a conciencia todas las cosas encontraras una razón para culpar a otros y yo encontrare muchas para culparte a ti.
Elegimos todo…todo en nuestras vidas, porque nada en la vida está escrito en piedra y todos tenemos la posibilidad de elegir cosas mejores o diferentes. Aceptar que somos vagos, que no tenemos los pantalones o que eso o aquello me cuestan más de lo que estoy dispuesto a dar son otros 20 pesos. Y si aun así piensas que hay cosas que no podemos elegir te daré una…lo único que no es nuestra elección es morir, porque de esto nadie se salva y es lo único seguro, lo demás será el resultado de la suma de nuestras elecciones.
Claro está….si yo lo digo quizás sea cierto y Si tu lo dices es…

lunes, 8 de octubre de 2012

Un minuto de estupidez

¿Cuántos somos originalmente estúpidos o estúpidos por elección? Según el diccionario una persona estúpida es aquella que presenta dificultad y gran lentitud para comprender las cosas. Pienso y  pienso en las veces que me han dicho estúpido (y han sido muchas) y no encuentro en mi memoria una sola vez que me lo hayan dicho por no comprender algo o por lo lento en comprender. Pensando esto me siento “estúpido” pues me cuesta mucho trabajo entender por qué me lo dicen tanto… J
Pero lejos de la complejidad lingüística y de nuestra limitada capacidad de usar correctamente las palabras, lo que mas me da vueltas en mi cerebro es cuando elegimos ser estúpidos en vez de sensatos. Luego de reflexionar entiendo que a veces ser estúpidos es lo más sensato que podemos hacer... Y antes de abundar debo aclarar que considero que todos para bien o para mal tenemos algo de estúpidos, porque a menos que seas un genio encontraras siempre una materia en la que tienes “dificultad y lentitud” para aprender. Incluso el genio, no por genio deja de ser estúpido, porque hay muchos genios que tienen una gran dificultad y lentitud para entender a los menos genios. Es mas me atrevería a decir algunos “genios” son los mas estúpidos, porque lejos de tener la capacidad de poder ensenarle a cualquiera les cuesta mucho tiempo y esfuerzo hacerlo.
Volviendo a la elección de la estupidez y partiendo de la premisa de que cada uno de nosotros conoce a cabalidad sus fortalezas y debilidades. ¿Por qué escogemos ser estúpidos? A veces por conveniencia y a veces porque simple y sencillamente las situación nos obliga a serlos. Como dije antes, creo que la mayoría de nosotros frente a Einstein tenemos casi garantizado sentirnos estúpidos, vamos, creo que es hasta justificado. Hay ocasiones en que voluntariamente elegimos ser estúpidos, porque hay situaciones en las que simple y llanamente es mejor NO saber a saber, esas situaciones donde el conocer te compromete y no necesariamente en algo bueno, entonces es mejor ser estúpido. Hay ocasiones donde es esencialmente necesario ser estúpido, especialmente cuando un estúpido te pregunta, te reclama, te reprocha y hasta te insulta.
Entonces, el problema no es ser estúpido o la estupidez, el problema es saber por cuánto tiempo permanecemos así, creo que un minuto de estupidez es suficiente para sobrellevar el momento, creo que un minuto de estupidez es suficiente para evitar sufrir las consecuencias de no serlo. Un minuto es suficiente, quizás menos, quizás mas, mi recomendación es que no prolongue ese minuto ya que con la continuidad se logra la perfección.

Claro está….si yo lo digo quizás sea cierto y Si tu lo dices es…

sábado, 6 de octubre de 2012

La complicacion no es grupal


Cuando un líder ante la complejidad de los que le ha tocado dirigir expresa “ Que complicados somos”, debería en realidad decir que complicado soy, o que complicado es aquel o el otro. Según mi punto de vista la complejidad está en que cada uno acepte o no su participación en el equipo, no importa qué tipo de equipo sea. Si cada individuo acepta su rol se eliminan las complicaciones.

Ya sea en la oficina o en los deportes siempre debe haber un líder que dirija o trate de dirigir al grupo en la dirección del objetivo común. Esto no quiere decir que en todo  momento todos los participantes deben o tienen que estar de acuerdo con las decisiones del líder, lo que si deben hacer es aceptar que el líder está haciendo lo que entiende es mejor para alcanzar los objetivos del grupo. De igual forma el líder debe asumir la responsabilidad de decidir lo que entiende sea mejor para alcanzar ese objetivo.

Entonces; ¿Cuándo es que se complica todo? Cuando los integrantes del equipo no aceptan sus roles, ciertamente todos en un equipo quieren participar, pero cuando el ego se antepone nos complicamos. Ciertamente todos quisiéramos jugar siempre, pero cuando el orgullo se opone, nos complicamos…pero se complica el individuo, no el equipo. No aceptar el rol es problema del individuo, no del equipo y cada individuo deberá madurar para aceptar que es útil y necesario cuando las circunstancias lo ameriten y no cuando el ego disponga.

Por otra parte el líder debe hacer lo que se le encomendó y hacerlo responsablemente con su mejor juicio, buscando la gloria del grupo y no la individual. Ahora, si el líder le preocupa lo que piense el individuo “A” o el individuo “B” entonces es el líder el que se complica. Olvidar que las decisiones se toman para llegar al objetivo, es complicarse. Olvidar que como líder debemos ignorar los egos, orgullos y objetivos individuales, antes los objetivos del grupo, es complicarse.

Así que, cada cual es responsable de sus complicaciones y por ningún motivo debemos hacer de una complicación individual una grupal. Nunca debemos olvidar que ya de por si competir es extenuante, no debemos olvidar que estamos invirtiendo tiempo valioso en una faena, ya sea personal o profesional y debemos disfrutar el proceso y si es posible celebrar el éxito. Creemos conciencia de que la mejor forma de combatir la complicación es aislándola y no compartiéndola.

Claro está….si yo lo digo quizás sea cierto y Si tu lo dices es…

viernes, 5 de octubre de 2012

Pena de Muerte

Recientemente se revivió el debate en la isla por el tema de la pena de muerte. En la isla está prohibida la pena de muerte desde hace muchos años, pero teniendo en nuestra casa a nuestros amigos federales e irónicamente siendo esta una jurisdicción federal, el gobierno federal puede en sus salas federales llevar a juicio e imponer la pena de muerte como castigo. Lo único boricua en esas salas es la gente, y por esa gente creo que cinco acusados se han librado de esta, porque nosotros los boricuas somos muchas cosas, unas buenas otras malas, pero de lo que no se nos puede acusar es de no tener raíces, de no tener don de gente, claro gracias al sistema que no elige como jurado a Alberto Sicario o a Luis Gatillo, amén de reclutar a Rubén Navaja o a Miguel Escopeta, Jose AK47 definitivamente no debe ser jurado.
Es que personalmente no creo en la pena de muerte, creo que como castigo no funciona, mucho menos como método de rehabilitación. La pena de muerte funciona como método de terror de la justicia a los criminales, como si estos individuos le temieran a algo. Como si no supiéramos todos que ante esta amenaza estos individuos solo reaccionan con más violencia, después de todo si me van a matar, que me atrapen muerto. Es que estos individuos si creen en la pena de muerte, la viven y la imponen con la facilidad de una multa de tráfico.
Ahora pregunto yo; ¿Cuándo enviamos a nuestra gente a la guerra a pelear por causas que desconocemos, no imponemos pena de muerte al que se oponga? ¿Cuándo abandonan a sus padres ancianos  a una vida de soledad y miseria, no es condena a muerte? ¿Cuándo se deja a los hijos decidir como adultos, no es condena a muerte? Esto podría sonar radical, pero cuando por la irresponsabilidad de unos otros mueren… ¿no es condenar a muerte?
Hago este planteamiento no para que empecemos a juzgar, lo hago porque el cristal a veces se oscurece y no nos deja ver bien. Deberíamos como pueblo reaccionar con igual indignación cuando se cometen todas estas injusticias en nuestra sociedad. Porque estamos condenando a muerte a nuestra sociedad y preferimos tener miedo y callar.
Creo que nadie tiene derecho a terminar con el derecho a la vida, ni el criminal ni el gobierno, ni la justicia ni el pueblo. Reconozco que es difícil contener el deseo cuando es uno el implicado, cuando te lastiman a los tuyos, pero también reconozco que mas difícil aun es perdonar, por eso optamos siempre por lo primero y no por lo último. Realmente no se qué castigo seria el correcto para un asesino en serie, para el terrorista que coloca bombas y mata a cientos, solo creo saber que la condena a muerte es la solución mas “rápida” y “practica” para aquellos que solo buscan venganza y no es la solución real de los problemas. Porque una vez ejecutado el asesino el muerto se queda muerto y su recuerdo se mancha de sangre un poco más.
Lo único que puedo argumentar es que prefiero fomentar el derecho a la vida, por que fomentar el derecho a matar creo me convierte en un criminal justificado, veo la pena de muerte como herramienta de miedo y destrucción, prefiero no ser ente de destrucción porque todo aquel que destruye, termina así.
Claro está….si yo lo digo quizás sea cierto y Si tu lo dices es…

jueves, 4 de octubre de 2012

Con la madurez de un niño

Creo escogeré vivir con la madurez de un niño, digo no es que quiera eludir mis responsabilidades, digo no es que quiera dejar de preocuparme por el futuro, digo no es que quiera olvidarme del pasado, es que simplemente creo será mas constructivo, divertido y productivo.
Como dijo Jean de la Bruyere; “Los niños no tienen pasado ni futuro, por eso gozan del presente, cosa que rara vez nos ocurre a nosotros”  Y esto será así hasta que un adulto enajenado de esta verdad le dañe la ilusión de vivir con un baño de realidad distorsionada. Somos nosotros los que de una forma u otra introducimos a los niños a la realidad cotidiana que vivimos. Lo hacemos consiente o inconscientemente apresuradamente para que aceleren y se integren y de esta forma nos ayuden a sobrellevar el peso de nuestras responsabilidades. Porque somos nosotros los que con nuestros problemas y situaciones desgarramos la sonrisa inocente de un niño que siente y padece aunque este a años luz de entender.
Quiero gozar mi presente como un niño mientras como adulto me preparo para el futuro, deberíamos saber la diferencia entre una cosa y la otra. No podemos eludir nuestras responsabilidades, pero ¿acaso ambas cosas no son compatibles? ¿Acaso no puedo disfrutar del presente, reírme, indagar, curiosear como niño…mientras como adulto me preparo?
Creo que para esto debo entonces aceptar que el término “Madurez” no es simplemente un estado posterior a la juventud pero anterior a la vejez. Quizás tampoco sea un término absoluto que defina la capacidad de buen juicio de un ser humano. Tampoco creo que en términos absolutos la persona sea emocionalmente “Madura” cuando ya ha desarrollado su pensamiento y conducta, de manera tal que pueda reaccionar sin “actitudes infantiles” tanto a las personas como a las situaciones que le rodean.
Voy a pensar si se puede definir un mejor termino para “madurez”, uno que te de la flexibilidad de poder vivir acorde a tus principios y no al de los demás. Un estado de madurez que no te aparte de  afrontar las responsabilidades de la vida, pero que te permita poder elegir como vives la vida. Una definición que no excluya la inocencia de los niños, que no excluya la natural y esencial sinceridad de los niños.
Después de todo si “madurar” lejos de hacerme dulce como un niño me convierte en un adulto responsable, amargado, agrio,  e incapaz de vivir el momento, prefiero entonces que me consideres verde.  Porque menospreciar la madurez de un niño es lo peor que podemos hacer. Esa madurez que les permite aceptar las responsabilidades que les imponemos, sin olvidar lo que para ellos es mas importante, disfrutarse el hoy sin pensar en ayer o en mañana.
Claro está….si yo lo digo quizás sea cierto y Si tu lo dices es…

martes, 2 de octubre de 2012

Ojalá valga la pena

Procura que eso que decides hoy valga la pena. Eres dueño de tus decisiones y responsable de las consecuencias. Posiblemente esa decisión te acompañe el resto de tu vida y mas allá de torturarte debe gratificarte. Demás esta decir que puedes equivocarte, es de humanos errar y sobre todo necesario para tu crecimiento y  además en la mayoría de las ocasiones las consecuencias de equivocarse no son nefastas. Pero lo importante es que cualquiera sea tu decisión y cualquiera que sean las consecuencias, procures que valga la pena. No hay nada peor que enfrascarse en una situación sin saldos positivos.

Hay decisiones que las tomamos aun sabiendo que no son las mejores ¿Por que? Eso depende siempre de cada uno, pero en mi experiencia he podido ver que casi siempre es porque nos cansamos. Nos cansamos de esperar a la pareja correcta y nos empatamos con la disponible. Nos cansamos de esperar el trabajo correcto y nos aborrecemos aceptando el disponible. Así pasa y pasa con muchas de las situaciones importantes de nuestras vidas, somos impacientes y desesperados y por eso decidimos con prontitud e irresponsabilidad.

Pero una vez tomadas estas decisiones lo peor que podemos hacer es no sacarles algo bueno... bueno, estoy convencido de que todas las experiencias que pasamos, lejos de restar suman, añaden valor, añaden sabiduría, experiencia y sobre todo la capacidad de poder ayudar a otros en una escala evolutiva menor a la nuestra.

Cualquiera que sea el camino que hoy decides tomar procura tener ganancias aun en la peor de las circunstancias. Dependerá de ti asumir una actitud de derrota y lamento eterno o asumir una actitud de aprendizaje y crecimiento. No importa qué, como, cuando y donde, a cada evento se le puede extraer algo o mucho positivo, es nuevamente decisión nuestra hacerlo o dejar de hacerlo. Aquellos que logran hacerlo, viven mejor, mas tranquilos y felices que los que deciden no hacerlo.

Hay ocasiones que las decisiones mas difíciles o importantes hay que tomarlas a la inversa, es decir deja que tu mente tome las decisiones del corazón, deja que tu corazón tome las decisiones de tu mente...en otras palabras, si tu intelecto no te sirve para decidir, elige con el corazón, si tu corazón no sabe distinguir, elige con tu intelecto...pero mas importante aun, haz que ya sea con el intelecto o el corazón tus decisiones valgan la pena. .
Claro está….si yo lo digo quizás sea cierto y Si tu lo dices es…

lunes, 1 de octubre de 2012

Vivir con Miedo

Una nueva canción del canta autor puertorriqueño Tommy Torres enciende la chispa de conflicto entre el intelecto y los sentidos. La canción se titula Mientras Tanto. Mucho de ella me gusta y me identifica, pues es mucho de lo que creo y pienso. La frase que mas me atrae es la de “Vivir con miedo no es negocio, solo para los noticieros”
¡Qué acertada es esta frase o estrofa! Claro la canción no trata solo de esto y tiene un enfoque positivo y motivador. Pero que cierto es esto, el miedo es un soberano negocio para los periódicos, los medios noticiosos de cualquier tipo y muchos otros. Hoy día el miedo lo usan muchos y cada vez mas, lo usan los políticos para que votemos por ellos y no por otros, eso de resaltar lo malo que te irá si votas por este o por aquel es la orden del día…y somos tan ilusos que les creemos. Hace poco vi un letrero gigante de una compañía de seguros con un avión de pasajeros a punto de estrellarse en una residencia…decía algo como “porque debes estar preparado para lo inesperado” ¡Contra! Que mal me siento de elegir esta profesión cuando veo lo bajo que caen algunos con el único propósito de vender. ¡PURO MIEDO!
La verdad es que aun como estén las cosas, por peores que sean, vivir con miedo es el peor negocio que podemos hacer. No confundamos prudencia con miedo, no confundamos precaución con miedo, no confundamos sentido común con miedo. Dejar de hacer lo que mas queremos por miedo no es negocio, dejar de volver a intentarlo por miedo no es negocio. Quedarse sentado a ver los días pasar por miedo, definitivamente no es negocio.
Deberíamos vivir con la realidad de que solo tenemos una sola vida, de que lo que no hágannos en esta, posiblemente no lo hagamos nunca (y digo posiblemente porque no estoy seguro de que pasa después de la muerte). No hablo de actos temerarios e imprudentes, hablo de esperar que pasen las cosas que nos corresponde a nosotros hacer que pasen, hablo del riesgo de tomar decisiones, hablo del riesgo de volver a caminar, aunque esto implique la posibilidad de volver a caer. Hablo del miedo a elegir algo mejor solo porque puedo perder lo que hoy tengo. Hablo del miedo a defender nuestra dignidad y nuestros derechos. Hablo del miedo a expresar nuestra opinión por miedo a ser rechazados o marginados. Hablo del miedo a disfrutar de lo que disfrutaban mis abuelos antes de que existiera la radio, el periódico y la televisión. Porque siempre han existido crímenes, muertes violentas y aberraciones, lo que pasa es que hoy hay mas gente y estas situaciones son más y mas frecuentes…lógica matemática, el incremento en violencia lamentablemente es proporcional al incremento poblacional y como comunicarlo es un negocio...pues así serán nuestras primeras planas.
Podemos tenerle miedo al revolver, al cuchillo y a la bomba…si quieres témele a las posibilidades, o las probabilidades, pero definitivamente a algo que no debemos temerle es a vivir, porque la vida no es para temerla, la vida es para vivirla.
Claro está….si yo lo digo quizás sea cierto y Si tu lo dices es…

Reformúlate

Sí, reformúlate, reinvéntate, no importa si a nivel industrial o artesanal, lo que no puedes hacer es ser igual por siempre.
Sí, somos productos y como productos tenemos fecha de nacimiento y caducidad. Eres el encargado del producto frente al espejo. Tú defines tu tamaño, uso, etiqueta, objetivo, el punto de venta y el apoyo que recibirás. Si hoy tuvieses la oportunidad de compararte con un producto de consumo, ¿Cuál serias? ¿Cuál sería tu plan de comunicación? ¿Cómo te posicionarías? ¿Cuál sería tu “precio”? Ya puedo imaginar la campaña grandiosa qué harías sobre ti mismo…la mayoría pensamos que somos el mejor producto en el mercado.
Pero… ¿estás seguro que eres lo que dices? ¿Estás seguro de que realmente estas posicionado donde dices? ¿Estás seguro de que “vales” lo que dices? Aquí no estamos hablando de lo que vales como ser humano, ni cuán importante puede o deja de ser la opinión que tienen de ti los demás. Aquí se trata de la realidad, de lo que somos según el papel que queramos protagonizar. Tanto en la vida profesional como personal asumimos papeles, roles por los cuales como “productos” creemos que entregamos lo que prometemos pero no necesariamente es lo que el “consumidor” recibe.
Como producto debes evaluar si tu receta está adaptada al consumidor que escogiste, al entorno que escogiste para vivir. No se trata de complacer por complacer, se trata de cumplir con las expectativas que tú creaste. Se trata de mantenerte vigente y no ser un producto obsoleto, los tiempos cambian, los consumidores cambian, entonces es natural que como producto cambies.  Se trata de que nos demos cuenta de que no somos el único producto en el mercado y que posiblemente estemos lejos de serlo. Así que sería bueno que de vez en cuando evaluáramos nuestra “receta”, sería bueno evaluar si necesitamos más de algún ingrediente o si por el contrario tenemos algo de mas que eliminar.
Sería bueno que en ocasiones le preguntes a consumidores sinceros que opinan de ti, seguramente te sorprenderás, si la sorpresa es buena o mala dependerá del trabajo que hayas hecho, dependerá de la calidad de producto que ofrezcas.

Procura que la etiqueta vaya acorde con el producto, que tu campaña sea sincera y clara, no prometas nada que no puedas cumplir, asegúrate de llenar las expectativas y si es posible superarlas. Después de todo no hay nada mas gratificante que ver a un consumidor satisfecho con su “producto”. Podríamos hablar un mundo de lo que podemos y no podemos hacer, de lo que se debe y no se debe hacer, pero lo que sí quiero que estemos claro es que al final del día no importa el tipo de producto que pretendes ser, ni la industria o territorio...el consumidor tiene la decisión final..
Claro está….si yo lo digo quizás sea cierto y Si tu lo dices es…