Lejos de ser conexión eléctrica una buena comunicación produce suficiente energía como para iluminar a muchos. Generalmente cuando se habla de comunicación las personas, o la mayoría piensa en el habla.
Ciertamente la comunicación hablada es esencial para una buena comunicación. Muchas de las fallas de comunicación se generan en lo que hablamos. Esto es así porque aun cuando hablamos gramáticamente correcto, usamos las palabras incorrectas. La utilización de las palabras correctas no te garantiza una buena comunicación, porque las palabras y el lenguaje deben ser ajustadas según el receptor. Esto lo sabemos pero no lo practicamos, es un principio universal. Es incorrecto usar las mismas palabras para explicarle a un niño lo mismo que a un adulto, esto es básico, lo que olvidamos a diario es que ningún adulto es igual y pretendemos hacernos entender de la misma manera con todos, esto simplemente no es correcto, misma edad, mismo género no significa misma evolución o madurez, por lo tanto este elemento debe ser tomado en consideración.
Así como la mayoría cuando hablamos de comunicación piensa en el habla, hay otros quizás no tantos que piensan en escuchar. Está ya demostrado que ambos elementos deben actuar en armonía para que exista una buena comunicación. No voy a abundar mucho en lo que hacemos mal cuando nos toca escuchar, pero mencionaré algunas cosas. Normalmente hay muchos que no escuchan y solo oyen, porque están pensando en una respuesta y no en entender, no prestamos atención porque no nos interesa, aunque eso implique una falta de empatía absoluta contra otro. No escuchar tiene mucho que ver con nuestra actitud y grado de evolución, pero mucho más que ver con nuestros niveles de humanidad, caridad y comprensión.
Pero, ¿Qué hacemos con los que no quieren hablar? ¿Cómo nos comunicamos con los que no se quieren comunicar? Esos que se encierran y nunca dicen lo que sienten, les gusta o disgusta. Aquí es que entra la tercera fase o forma de comunicación. Estoy convencido de que TODOS quieren comunicarse pero muchos no saben cómo. Estos individuos que por lo general no saben comunicarse o les cuesta trabajo hacerlo por lo general si lo hacen, pero no nos damos cuenta o no los entendemos… ¿la razón? No conocemos su lenguaje. Aquí entonces entra en juego la comunicación visual, donde uno expresa lo que siente, quiere o padece con gestos, expresiones, movimientos voluntarios e involuntarios. Basta mirar los ojos de una persona para ver su estado de ánimo, basta ver cuando una persona solo mira al piso para saber que algo no anda bien, basta ver que mira quién o que mira cual para saber cuáles son sus intereses.
Como todo lenguaje, ser bueno en esto requiere práctica, mucha práctica y dedicación. Seguro es que en el proceso malinterpretaras y cometerás muchos errores al igual que lo hacemos cuando hablamos y escuchamos, lo importante es saber que mas allá de lo tradicional hay mas formas de comunicarse, lo importante es saber que la comunicación requiere empatía y para que exista solo es necesario que alguien tenga el interés genuino de comenzarla.
Hay que recordar que mientras mas sentidos usamos para comunicarnos mas fuerte sera el mensaje que trasmitiremos, pero mejor aun mientras mas sentidos usemos para que los demas logren comunicarse con nosotros, mejor los entenderemos.
Hay que recordar que mientras mas sentidos usamos para comunicarnos mas fuerte sera el mensaje que trasmitiremos, pero mejor aun mientras mas sentidos usemos para que los demas logren comunicarse con nosotros, mejor los entenderemos.
Claro está… si yo lo digo quizás sea cierto, Si tu lo dices es…
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