Rara vez nos sorprenden las diferencias y similitudes que pueden tener varios conceptos. A mí me sorprendió recientemente comprender que no es lo mismo estar solo que estar en silencio.
Constantemente y a mucha gente creo le pasa lo mismo, queremos estar solos, queremos que nos dejen solos, queremos disfrutar de la soledad y los beneficios que esta trae.
Pero cuando hablamos de soledad, hablamos de un estado prolongado de silencio. ¿Cuánto tiempo en silencio se necesita para que se sienta la soledad? Creo que eso dependerá de cada persona, pero lo que puedo concluir es que al igual que todos los excesos, el silencio en exceso hace daño, solo porque se convierte en soledad. Al igual que con cualquier otra situación o condición, nuestros niveles de tolerancia son diferentes e inclusive nuestras reacciones a estas situaciones o condiciones también son diferentes.
El silencio es bueno para muchísimas cosas, para escuchar lo que regularmente no escuchamos, es bueno para escucharnos a nosotros mismos, escuchar nuestro ambiente, eso que nos rodea e influye y pocas veces le prestamos atención. El silencio bien administrado nos sirve para crear un balance entre lo ajetreado de nuestras vidas y nosotros mismos. Es el momento idóneo para conocernos, para descubrir que queremos, que nos molesta y que nos satisface. Es el momento perfecto para tomar decisiones.
La soledad por otra parte es un estado de embriaguez causada por el exceso de silencio, es un estado desesperante donde los sentidos ya no funcionan bien. Una persona que se siente sola, no puede disfrutar de los beneficios del silencio porque sus sentidos están borrachos y nublados, es el peor momento para tomar decisiones.
Una de las diferencias mas relevantes que pueden tener es que el silencio se busca y la soledad se impone, cuando el silencio se escoge, es silencio, si se nos impone entonces es soledad y digo esto porque nadie naturalmente estable escoge estar en soledad, creo y digo creo porque no lo puedo asegurar que lo que queremos no es estar solos, lo que queremos es estar en silencio por el tiempo necesario que necesitemos para repararnos.
Así que administre bien su silencio, tómese una dosis de este cada vez que sea necesario y cuando sea necesario, solo tenga cuidado con los excesos, no se es mande que una sobredosis de silencio se le puede convertir en soledad.
Claro está… si yo lo digo quizás sea cierto, Si lo dices tú es…
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