El refrán dice “la excusa satisface al que la da” y esto es totalmente cierto. Pero lejos de hablar sobre la credibilidad de las excusas, deberíamos saber el impacto de estas. Obviamente hay razones que no son excusas, y quiero antes de empezar marcar la diferencia, hay cosas que simplemente son “causa y efecto natural de las circunstancias”. Si un niño falla en lograr encender un cohete de la NASA, esto naturalmente no merece una excusa, ya que lógicamente es natural que esto pase y así como este hay muchos ejemplos donde es natural esperar un fallo si las circunstancias descritas son tan absurdas (pero reales) como la que te acabo de presentar..
Pero hablemos de las excusas cuando son solo eso…excusas. La excusa es una mera justificación de alguien o muchos que no hicieron bien lo que tenían que hacer bien. Nuevamente debemos empezar por el ¿Por qué? ¿Por qué nos excusamos? Nuevamente debo decir que la respuesta a esto varía de individuo a individuo, pero en mi opinión nos excusamos porque nos avergüenza reconocer que fallamos. Nos excusamos porque nos avergüenza reconocer que no estamos preparados, o no somos capaces de hacer, decir o cumplir algo. Nos excusamos por qué no respetamos un compromiso y porque no nos respetamos a nosotros mismos. Aquí la excusa también juega un papel similar al que no acepta la derrota, nuestro orgullo y arrogancia no nos permite lucir mal, porque si no cumplimos, si no entregamos lo que prometimos cuando lo prometimos o si nuestro desempeño fue malo, no fue (en la mayoría de los casos) por falta de habilidad, sino por falta de compromiso, empeño y entrega.
La excusa limita el crecimiento y el conocimiento, porque saber hacer las cosas posiblemente tome menos tiempo que inventar una excusa que no sea cuestionable. La excusa te hace menos, porque demuestras lo lejos que estas de la madurez, no importa el área. Las excusas son pesas inmensas que te mantienen pegado al piso, solo avanzas cuando dejas de dar excusas y superas tus fallos, errores o pobre desempeño.
Si no quiere dar excusas, haga lo que se comprometió a hacer, si no quiere dar excusas piense antes de hablar, sino quiere dar excusas respete su tiempo y el de los demás, pero sobre todas las cosas, si no quiere dar excusas conózcase a sí mismo, conozca sus fortalezas y debilidades, sea sincero con los demás, pero sobre todo consigo mismo.
Claro está… si yo lo digo quizás sea cierto, Si tu lo dices es…
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