jueves, 30 de agosto de 2012

La curiosidad mató al gato

Dicen por ahí que la curiosidad es la madre de las invenciones... (¿O es la necesidad?) J. Pero veamos:
La curiosidad mato al gato…y por eso el ratón vivió más tiempo.
La curiosidad hizo que el hombre llegara a la luna… ¿y que con eso? A menos que hagan un hotel me importa un….
La curiosidad hizo que se descubrieran los antibióticos…y con ellos unos pocos  se hicieron muy ricos.
La curiosidad hizo que se desarrollara la energía nuclear…y las bombas también.
La curiosidad es innata y solo se pierde cuando se pierde el deseo o cuando sucumbe ante la opresión. Esta no es otra cosa que el deseo natural de saber, de entender y esta casualmente no disminuye con el conocimiento, por lo regular aumenta.
La curiosidad en su esencia es buena, lo que hacemos con las respuestas y el conocimiento  es lo que puede llegar a ser malo. La curiosidad abarca todos los aspectos de la vida, desde la interior, ¿Quién soy?, ¿De dónde vengo? y ¿A dónde voy?, ¿Cual es mi propósito en la vida? Y va hasta la parte exterior, somos socialmente curiosos, y profesionalmente curiosos (Bueno...aqui son mas los robots, inertes de curiosidad, que los curiosos).
La curiosidad es sinónimo de conocimiento y como tal el conocimiento es poder. Es por estos que muchas grandes instituciones no toleran (y hasta castigan) la curiosidad. Los gobiernos quieren que el pueblo sea obediente y no curioso, lo mismo pasa con la iglesia y las religiones, ser curioso es cuestionar y eso no está permitido. Los que tienen  el poder le temen a la curiosidad de los oprimidos, solo con conocimiento pueden ser destronados.
Deberíamos ser hijos curiosos, padres curiosos, amigos curiosos, empleadores curiosos, patronos curiosos,  así y solo así evolucionamos para bien (o para mal) en cualquier etapa o faceta de nuestras vidas. La curiosidad nos permite diferir y afirmar, nos quita los prejuicios y nos lleva a experimentar cosas nuevas y diferentes. La curiosidad nos lleva al descubrimiento de nuevas y mejores formas de vivir, nuevos caminos se abren y nuevos lugares se encuentran.
La curiosidad no caduca, solo expira con la muerte…y aunque hay algunos por ahí muertos en vida, cuando dejamos de curiosear dejamos de ser esencialmente humanos. En fin la curiosidad es nutritiva, nutre la mente y nutre el alma…Se curioso, incuestionablemente nunca dejes de serlo, pero sólo recuerda que una sobredosis de alimento también te puede causar una gran indigestión.

Claro está… si yo lo digo quizás sea cierto, Si lo dices tú es…

No hay comentarios:

Publicar un comentario