No hay enemigo pequeño, eso dice el refrán. En estos tiempos o por lo menos en mis tiempos he visto un sinnúmero de guerras a través del planeta. He visto de lejos guerras en oriente y occidente, guerras entre países y guerras entre un mismo país.
Las guerras van desde conflictos bélicos difíciles de justificar hasta revueltas sociales totalmente justificadas. Para todos estas, hay par de requisitos mínimos si se quiere ganar, justificado el objetivo o no justificado. En toda guerra y que me corrijan los que saben, debemos tener bien claro o bien definidas par de cosas, por ejemplo...PROPÓSITO...debemos por supuesto conocer al ENEMIGO...y sobre todo y no por ser ultimo es menos importante, debemos tener una ESTRATEGIA.
Como dije antes el propósito es sin duda alguna lo mas importante, en términos morales, éticos, espirituales, etc. Y este será, por decirlo así tan moral como nuestra moral misma, entonces pues, es mejor dejarlo ahí por ahora y simplemente dejarlo como objetivo...punto. Entonces volvamos al ENEMIGO, conocerlo es esencial si lo queremos vencer, obvio, pero a veces es el error mas fácil de cometer...¿Acaso nunca se ha subestimado a un enemigo? Cierto...muchas veces y este error nace de el desconocimiento del enemigo, conocer al enemigo incluye saber sus fortalezas y sus debilidades.
Ya conocido el enemigo, pasamos a la estrategia, creo (y que me corrijan los que saben) que lo bueno o malo, efectividad o deficiencia de la estrategia dependerá en gran medida de cuan bien o mal conozcamos al enemigo. La estrategia deberá basarse en como conseguir de manera mas eficiente, rápida y con la menor cantidad de bajas posible el objetivo trazado. Entonces y para redundar, PROPOSITO (claro y definido), ENEMIGO (claro y definido) y por ultimo ESTRATEGIA (clara y definida).
Entonces...conociendo estos principios básicos creo deberíamos estar preparados para cualquier guerra, sea un enemigo grande, sea uno pequeño, sea uno visible o invisible. aun que estos últimos son los mas difíciles de vencer porque de los enemigos visibles todos podemos opinar, pero los invisibles le responden a cada cual, pero radicando en nuestro interior estos enemigos invisibles deberían, en teoría, ser los mas fáciles de vencer, después de todo, nuestro interior debería ser harto conocido para nosotros... ¿No?
Si perdemos constantemente este tipo de guerras es el resultado del mismo principio, un objetivo mal definido, confuso o erróneo (constantemente resolvemos A por B, y creemos que C es la solución, cuando ni A, ni B, ni C...el problema es otra letra del abecedario), poco conocimiento del enemigo (uno mismo), cuan buenos somos para evaluar a otros y cuan pésimos con nosotros mismos. Y si no establecemos bien el objetivo y no conocemos bien a nuestro enemigo... ¿valdrá la pena hablar de la estrategia? por supuesto que no.
Así como he dicho que de las otras guerras he visto muchas y de lejos, debo admitir que de estas he visto muchas y muy de cerca. No se a quien le importa pero de las mil y una derrotas y quizás alguna victoria casual, he aprendido que en definitiva, con cada guerra me conozco mejor y con cada experiencia mejora el resultado. Creo que lo importante es no dejar de combatir, reconocer como y cuando combatir y sobre todo saber que algunas guerras no las ganaremos solos y que de ser necesario podremos apelar a las naciones unidas y su grupo de consejeros.
Claro está….si yo lo digo quizás sea cierto y Si tu lo dices es…

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