miércoles, 12 de diciembre de 2012

Definiendo la existencia...

Creo, pienso que es esencialmente necesario conocer lo que nos define, para poder conocer lo que somos, o lo que queremos ser. Es, diría yo, casi imposible, poder saber que queremos, que nos molesta, quien soy, de donde vengo y a donde voy si no podemos ni siquiera definir…quienes somos.
Vamos por la vida poniéndonos etiquetas y definiendo lo que somos por lo que nos gusta y ese quizás pueda ser el más grande de nuestros errores. Peor aún muchas veces definimos quienes somos por lo que otros ven en nosotros, pero esto limitado única y exclusivamente al entorno en que compartimos con cada cual. Es por esto que muchas veces la opinión de los demás de nosotros está directamente relacionada al entorno en que compartimos con estas y no necesariamente con la realidad. Solo de vez en cuando y de cuando en vez alguien acierta en describir una cualidad real y nos sorprende. Nos sorprende porque estamos tan confundidos queriendo ser algo que no somos, que nos cuesta creer cuando alguien puede ver un pedazo de nuestra esencia.
Lo que somos en cada etapa de nuestras vidas no necesariamente define lo que somos realmente, ni quiénes somos en esencia. Ser un buen atleta no nos define como persona, ser un buen padre no nos define como persona, ser un buen profesional de esto o lo otro no nos define como persona. Si nos gusta la fiesta o la bebida, no nos define como persona, si somos abstemios, heterosexuales, sádicos o ambidiestros, no nos define como personas. Para cada una de estas actividades nuestro comportamiento y desenvolvimiento puede y posiblemente será, totalmente diferente.
Entonces, ¿Qué es lo que nos define? ¿Qué cosas son las que describen lo que soy? En mi opinión, y por ser mía la escribo, todos esos elementos de la personalidad, de mi pensamiento y existencia que permanecen conmigo no importa la faceta, el sitio, el lugar o la compañía, definen lo que soy. Esas características intrínsecas que no puedo dejar en casa, no importa si es para trabajar, hacer deporte, bailar o no hacer nada, esas son las que me definen.
Somos por decirlo así, un plato gourmet en desarrollo, cada cual con ingredientes muy particulares. ¿Cuál será el resultado final?, dependerá de cuán bien conozcamos los ingredientes que tenemos y los que faltan. Porque si, a estas características personales y esenciales debemos añadirles par de cosas mas, lo que nos apasiona, lo que nos mueve, lo que nos interesa y lo que queremos ser. Cocineros de nuestro propio plato, ¿quién sino yo?  Quien mejor que yo para saber lo que quiero que sea el resultado final y para saber que falta en el proceso.
Solo hay que tener bien claro que queremos ser y cual deberá ser en resultado final, nuestro “sabor”. Ahora también es importante no confundir ingredientes con complementos, el plato, la cuchara y la servilleta son necesarios, pero no nos definen. La crema, la salsa y la hoja de laurel nos decoran, nos complementan y hasta realzan lo que somos pero no nos definen. Nos define cada pequeño ingrediente que solo de por si no es nada, pero unido a muchas otras pequeñeces hacen un gran YO.
Claro está….si yo lo digo quizás sea cierto y Si tu lo dices es…

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