jueves, 27 de diciembre de 2012

El árbol de las muchas sombras

Los arboles al igual que cualquier objeto animado o inanimado crean sombras, claro está para que la sombra exista debe existir luz, natural o artificial, la sombra se crea cuando un objeto se interpone entre esta (la luz) y una superficie. Sin querer entrar en terrenos más profundos hemos visto que existen un sinnúmero de sombras, pero mas allá de sus formas o tamaños, también existen las que son diferentes en términos de oscuridad, si, por alguna razón que no entraré a explicar aquí…existen sombras más oscuras que otras.

Para aquellos que conocen algo de plantas (y a los que no les informo) es harto conocido que las sombras que emiten los arboles, también tienen otra particularidad…hay algunas sombras que no permiten que bajo ellas crezca nada, son por así decirlo, sombras malas. ¿Por qué se crea este fenómeno? No lo sé…escuché una vez a alguien decir que se debe al calor que generan cierto tipo de sombras, eso según mi recuerdo me hace sentido, ya que definitivamente algunas sombras son mas frescas que otras.

Pero, independientemente del tipo de sombra, ¿Cómo un árbol puede tener más de una sombra? Fácil, igual que puede hacerlo cada cosa, teniendo mas de una fuente de luz. Entonces si exponemos al árbol a muchas fuentes de luz tendremos muchas sombras. Y así exactamente somos nosotros, somos arboles de muchas sombras, como siempre digo, algunos tenemos mas, otros tienen menos y otros no saben de qué rayos estoy hablando.

Somos como arboles afincados en el suelo dispuestos a afrontar nuestra cotidiana realidad, claro está, dependerá de nuestra raíces cuanto soportemos, algunos extendemos nuestro alcance a lo ancho…otros solo hacia arriba, pero todos al igual que un árbol rodeado de muchos focos, tenemos sombras, muchas de estas. Lo único que nuestra sombra no es para cobijar, no para refrescar, el propósito y uso principal de las nuestras es ocultar. Ocultamos todo aquello que nos lastima, todo aquello que nos avergüenza, obviamente, ocultamos todo aquello que no queremos alcance la luz, aun sabiendo que solo con luz, si luz, se derrota las sombras.

Esto puede llegar a ser contradictorio, para que haya sombra se necesita luz… ¿y para eliminarla también? Creo que a esto se refieren tantos sabios y textos antiguos cuando hablan de que el hombre solo es libre cuando alcanza la iluminación. Y aun cuando la iluminación es un fenómeno que abarca características intelectuales, morales y espirituales, las sombras de las cuales hablo radican y nacen en los mismos sitios. La falta de conocimiento, la falta de valores, un  espíritu descarrilado, un error del pasado, la falta de esto o de aquello…todos estos son sombras, sombras que nos aprisionan, que nos atan al piso y no nos dejan alcanzar el esplendor de la humanidad.

Es entonces redundante tener que mencionar que para que un objeto no tenga sombra solo necesita emitir luz, solo así podremos eliminar nuestras sombras, cualesquiera que sean estas, grandes o pequeñas, oscuras o no tan oscuras. Solo alcanzando la iluminación intelectual, moral y espiritual de nuestro ser podremos entonces desencadenarnos de las muchas sombras de m….que ocultan nuestro verdadero yo, un verdadero yo que de seguro es mucho mejor de lo que hasta hoy a sido.

Claro está….si yo lo digo quizás sea cierto y Si tu lo dices es…

No hay comentarios:

Publicar un comentario