miércoles, 23 de enero de 2013

Hasta Luego…

Que mucho me cuesta decir “hasta luego” y es que cuando un “hasta luego” cuesta es que hay cariño…hay afecto, o cualquiera que sea el sentimiento envuelto… sea cual sea el tipo, sea cual sea el tamaño o la cantidad, existe. Desde luego, lo he mencionado antes, también cuesta porque la parte egoísta de nosotros se apodera de la razón.  Nos cuesta grandemente separarnos de aquellos a los que consideramos “seres especiales” no importa en qué radique lo especial. Es increíblemente difícil desprenderse temporeramente de quien te hace reír, de quien te guía, te consuela, te escucha, te apoya, en fin, de quien contribuye enormemente a tu felicidad existencial.

Lo racionalmente lógico sería alegrarse por el que se va, por muchas razones, el que se va,  por lo general se va buscando cosas buenas para sí, buscando mejorar o simplemente porque las oportunidades son mayores en otro destino. Y ante esta realidad… ¿que mas podemos hacer? Como dije…lo racionalmente lógico es alegrarse, apoyar incondicionalmente y hacer la partida, temporera o no, lo mas placentera, fácil y alegre posible, después de todo nuestra tristeza solo añadirá carga en el equipaje.

Pero como los sentimientos embrutecen, apabullan la razón y desaparecen la lógica, reaccionamos así de ilógicos, así de irónicos…quizás y solo quizás con nuestra pena también, queremos demostrar lo muchos que nos importan esos seres especiales, nuestra memoria selectiva tiende siempre a recodar con mayor claridad el dolor que la alegría.

Entonces y habiendo dicho esto, a todo aquel ser especial que parte en busca de nuevas oportunidades, a los que se van por no tener opciones, les quiero desear buen viaje de ida y mejor aterrizaje, les deseo un mar de éxitos con un marullo de buena voluntad. No les deseo valor, se requiere  mucho para hacer lo que hacen…No les deseo que valga la pena, porque el intento ya de por si tiene meritos y la aventura requiere de por si un gran esfuerzo y el simple hecho de comenzarla ya vale la pena. Les deseo mayor y mejor memoria, para que nunca olviden porque se fueron, pero mas aun para que no olviden regresar. Les deseo también que olviden nuestro egoísmo y se concentren en los propósitos, que al fin y al cabo si los que nos quedamos, nos quedamos hechos mierda será tan temporero como temporera es la vida y lo que importa es, no como nos sentimos ahora, sino como nos sentiremos cuando aceptemos el cambio y las nuevas cosas buenas que estos traerán cuando decidas regresar.

Claro está….si yo lo digo quizás sea cierto y Si tu lo dices es…


1 comentario:

  1. Sr. L, como siempre es usted muy acertado en lo que dice.. y con lágrimas en los ojos tengo que aceptar que es cierto.. no importa cuanto sepamos que es lo que le conviene, que van a estar mejor o que nosotros haríamos lo mismo en las mismas circunstancias siempre nos entristecemos y esperamos a que no se vayan.. y la despedida es terrible...

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