Hoy mientras unos esperan pacientes otros son impacientes. Pero lo importante no es el hecho que muchos votaron por lo que creen mejor, otros por lo que creen es menos malo y otros simplemente por lo que le convencieron hacer, creo que lo es importante es que el cambio que queremos no lo traerán los políticos, ni los asesores, ni senadores ni legisladores.
Los legisladores harán leyes, posiblemente inútiles, otras quizás un tanto útiles, pero ¿para que se hacen las leyes? ¿Serían necesarias las leyes si fuésemos sensatos? Es cierto que las leyes han existido toda la humanidad, pero también es cierto que si queremos justicia, deberíamos aprender a ser justos.
Es curioso parecería ser que dependiendo de quién gane, viviremos en un país diferente, pero no será así porque es muy poco lo que puede hacer un político, gobernante o legislador, si no es el pueblo el que colectivamente genera el cambio. Es curioso porque parecería ser que solo somos sociedad, olvidando así que somos individuos. Hablamos de los cambios que hacen falta olvidando que la suma de cada cambio individual es lo que hace un cambio en la sociedad.
Para aquellos que se sienten orgullosos de ser puertorriqueños sepan ustedes que si es la mayoría lo que define a un pueblo, pues somos un pueblo de pocas aspiraciones. En un país donde casi el 40% de la población vive de ayudas gubernamentales y donde si excluimos a ancianos y enfermos la mayoría puede pero no quiere trabajar, tendremos a una sociedad de la cual no debería sentirse nadie muy orgulloso. Ciertamente esto es un problema tanto del individuo como del gobierno, el primero por la falta de orgullo y el segundo por mantener por política baja, tal mantengo canceroso.
Es increíblemente vergonzoso que pretendamos que otros cambien lo que nos toca a nosotros cambiar. Mañana al final de la algarabía de hoy, muchos de nosotros volverá a la normalidad de un día de trabajo. Muchos dependiendo de quién gane tendrán en enero mejores trabajos o peores, o quizás ninguno y lo triste de esto es precisamente eso, “dependiendo”… dependen de esto para aspirar a una vida mejor, como si de solo esto dependiera.
Claro, hablamos de Puerto Rico como si no habláramos de nosotros, hablamos de lo mal que esta el país como si no fuese culpa nuestra, hablamos de esto y de lo otro y nos sentamos a esperar que otros cambien como sí nosotros no tenemos nada que hacer. Es increíble exigir justicia social cuando muchos no somos justos ni con la familia, amigos y empleadores. Es inmoral exigir un mejor mañana para nuestros hijos cuando muchos ni siquiera se encargan de criar correctamente a sus hijos.
Creo que la mayoría vive enajenada de la realidad, creo que mientras pretendamos que hay dos países el nuestro y el de los demás las cosas irán como los demás quieran y no como nosotros queramos. Porque cada cual debe legislarse y gobernarse en pro de un mejor individuo una mejor sociedad y un mejor país.
Claro está si yo lo digo quizás sea cierto y Si tú lo diceses…
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