Maldita
sea el amor, ese que se define como grande o pequeño, como si el amor no fuese
efímero e infinito en igual proporción, intangible e imposible de medir. El
amor no se mide, solo se mide su paso, su causa y su efecto…
Maldito
sea el amor, ese que aprisiona, limita y anula, como si el amor fuesen rejas,
paredes o ataduras. El amor es libre, tan libre de entrar o de salir cuando le
plazca. El amor no aprisiona, libera, el amor no limita, multiplica, el amor no
anula, engrandece…
Maldito
sea el amor, ese que sucumbe al chantaje y la extorsión, como si el amor
pudiese cambiarse por monedas, ser victima de trueques o de lastima. El amor es
gratis, solo puede ser regalado, se gane o no, solo se obtiene regalado. El
amor que no es regalado es emoción, condición o sumisión…
Maldita
sea el amor, ese que se define por tiempo, como si el amor supiera de horas, de
tiempo y de edades. El amor es inmune al tiempo, el reloj ni lo detiene ni lo
acelera. Solo el amor decide cuando nace y cuando muere, decide cuando es
tiempo y cuando no…
Maldita
sea el amor, ese que es condicionado, como si el amor pudiese ser una
condición. El amor es infinito, tanto en cantidad como en alcance. El amor no
se define en números, el amor es capaz de albergar todas las almas que quiera,
solo obedece a la intención y no a la limitación…
Maldita
sea el amor, ese que completa una mitad, haciendo de dos uno, como si el amor
fuera pegamento, el amor hace de dos, cuatro, sin tener que dividir. El amor no
completa a través de otro, lo hace a través de nosotros mismos…
Maldita
sea el amor, ese que embrutece, ese que nos vuelve idiotas, muertos caminantes,
como si el amor fuese contrario a la inteligencia. El amor ilumina, estimula las
células que alimenta cada microscópica parte de nuestro cuerpo. El amor no
embrutece, embrutece el bruto que no sabe la diferencia…
Maldito
sea el amor, ese que no es correspondido, como si el amor fuese esclavo
obligado a responder. El amor no es forzado, no necesita corresponderse, se
alimenta de si mismo hasta que se anula o se magnifica…
Porque
hay amores que matan, como si el amor fuese asesino. Asesino el desengaño y la
traición, la angustia y el maltrato. Mata la poca estima, la inseguridad y el
descontrol, mata el aburrimiento, la monotonía y el sin sabor, mata todo
aquello que carece de amor…
Haga
del amor lo que quiera, mas no encajone ni limite, no condicione su entrega, ni
ponga en venta el envío, regale amor sin miedo a acabarlo, pues mientras mas se
regala mas se genera, aquel que sufre por amor, sufre de su propia carencia…
Claro
esta, si yo lo digo quizás sea cierto y Si tu lo dices es…
No hay comentarios:
Publicar un comentario