sábado, 25 de enero de 2014

Maldita sea el Amor!


Maldita sea el amor, ese que se define como grande o pequeño, como si el amor no fuese efímero e infinito en igual proporción, intangible e imposible de medir. El amor no se mide, solo se mide su paso, su causa y su efecto…

Maldito sea el amor, ese que aprisiona, limita y anula, como si el amor fuesen rejas, paredes o ataduras. El amor es libre, tan libre de entrar o de salir cuando le plazca. El amor no aprisiona, libera, el amor no limita, multiplica, el amor no anula, engrandece…

Maldito sea el amor, ese que sucumbe al chantaje y la extorsión, como si el amor pudiese cambiarse por monedas, ser victima de trueques o de lastima. El amor es gratis, solo puede ser regalado, se gane o no, solo se obtiene regalado. El amor que no es regalado es emoción, condición o sumisión…

Maldita sea el amor, ese que se define por tiempo, como si el amor supiera de horas, de tiempo y de edades. El amor es inmune al tiempo, el reloj ni lo detiene ni lo acelera. Solo el amor decide cuando nace y cuando muere, decide cuando es tiempo y cuando no…

Maldita sea el amor, ese que es condicionado, como si el amor pudiese ser una condición. El amor es infinito, tanto en cantidad como en alcance. El amor no se define en números, el amor es capaz de albergar todas las almas que quiera, solo obedece a la intención y no a la limitación…

Maldita sea el amor, ese que completa una mitad, haciendo de dos uno, como si el amor fuera pegamento, el amor hace de dos, cuatro, sin tener que dividir. El amor no completa a través de otro, lo hace a través de nosotros mismos…

Maldita sea el amor, ese que embrutece, ese que nos vuelve idiotas, muertos caminantes, como si el amor fuese contrario a la inteligencia. El amor ilumina, estimula las células que alimenta cada microscópica parte de nuestro cuerpo. El amor no embrutece, embrutece el bruto que no sabe la diferencia…

Maldito sea el amor, ese que no es correspondido, como si el amor fuese esclavo obligado a responder. El amor no es forzado, no necesita corresponderse, se alimenta de si mismo hasta que se anula o se magnifica…

Porque hay amores que matan, como si el amor fuese asesino. Asesino el desengaño y la traición, la angustia y el maltrato. Mata la poca estima, la inseguridad y el descontrol, mata el aburrimiento, la monotonía y el sin sabor, mata todo aquello que carece de amor…

Haga del amor lo que quiera, mas no encajone ni limite, no condicione su entrega, ni ponga en venta el envío, regale amor sin miedo a acabarlo, pues mientras mas se regala mas se genera, aquel que sufre por amor, sufre de su propia carencia…

Claro esta, si yo lo digo quizás sea cierto y Si tu lo dices es…

lunes, 6 de enero de 2014

Empezando en cero

Muchas de las faenas que a diario nos encomendamos empiezan en cero (¿En serio dije muchas?, hasta la vida empieza en cero, llegamos al mundo sabiendo nada y solo con instintos, todo lo demás lo comenzamos desde cero), con total o casi total desconocimiento de lo que se nos encomienda, de ahí la frase se “comenzar el cero”. Es este comienzo en cero lo que en muchas ocasiones nos limita, nos intimida y hasta nos hace permanecer en estado de inercia. Pero cuando comenzamos en “cero” tenemos la ventaja, dicha o llámele como quiera, de perdonar nuestros errores, ser mas condescendientes con nosotros mismos y quizás aun tenemos la capacidad de entender que el paso lento es consecuencia del desconocimiento y no del desinterés.

Ahora ¿qué cuando comenzar en cero significa: “retroceder”? Que cuando debemos comenzar algo que ya hemos hecho y volverlo a hacer significa volver a empezar, pero, el problema no es volver a empezar, el problema es olvidar lo que ya sabemos, porque definitivamente, hacer los mismo de la misma manera, indudablemente traerá resultados similares. ¿Entonces? ¿Como se olvida el conocimiento? No tanto el conocimiento, como se olvidan las costumbres, los hábitos, las formas y maneras únicas que tenemos de hacer las cosas, buenas o malas, pero únicas.

Bueno bastaría con comenzar en cero ¿no? J

Pues no tengo la verdad en mis manos y mucho menos la respuesta correcta y por malo o bueno que pueda ser lo único que tengo es una opinión. Creo que conscientemente o inconscientemente casi siempre olvidamos es lo que realmente nos hizo fracasar. Creo que parte del error es precisamente comenzar en cero, porque seria mejor empezar donde la curva comienza, comenzar donde empezó a cambiar el resultado de lo que pretendemos.

Después de todo no se debe reparar lo que no esta roto, hacerlo significa una perdida de esfuerzo, foco y dirección.

Claro esta, si yo lo digo quizás sea cierto y Si tu lo dices es…