Hoy comencé el día de forma diferente, decidí burlarme de alguien muy especial, decidí burlarme del tipo del espejo. Recibir burlas es algo de lo que casi nadie está exento, sea esta una buena o mala práctica, donde algunos, como quizás el tipo del espejo sean muy creativos. Otra vez, sin entrar en la moralidad de hacer esto o no, sin entrar en el grado de ofensa que pueda existir en esto, puede llegar a ser cierto que todo el grado de inmoralidad, de falta de valores, de carencia de humanidad se eliminan cuando el burlado es uno mismo.
Burlarse de uno mismo puede resultar en el mismo aliciente de mejorar, pero mejor aun de aceptarse a uno mismo. Creo que burlarse de uno mismo tiene el mismo grado de humildad que reconocer tus debilidades y limitaciones. En consecuencia la humildad te ayuda a sobrellevar las cosas que de otra forma serian muy pesadas, pero creo mas relevante es el hecho que, te permite ver lo que realmente eres, sin tribulaciones… sin complejos… sin aires de grandeza.
Mientras mas lo pienso mas beneficios le encuentro a burlarse de uno mismo, y mientras mas creativos seamos mejor, mientras mas consiente estoy de lo feo, pasado de feo, de lo gordo o flaco…del pelo que me falta o del que me sobra…de mi cara redonda o cuadrada…de mis piernas flacas o gordas…de mi cuerpo de tentación y de mi cara de arrepentimiento…mientras mas consiente estemos de nuestra imperfección, mas valoraremos nuestras bondades, nuestras virtudes, pero mejor aun mas valoraremos las de los demás.
Para aquel que ni es pesimista, ni optimista, para aquel que es realista, descubrir esta nueva realidad puede ser la pieza necesaria para enfocar esfuerzo y mejorar todo aquello que realmente valga la pena…porque ciertamente habrán muchas cosas que solo merecen burla, pero aquellas que tienen que ver con adelantar, será en consecuencia adelantadas, tanto en importancia como en objetividad.
Me voy a burlar del tipo del espejo porque al igual que yo, no es perfecto y necesito que lo reconozca. Me burlare de él porque necesito que valore lo que es esencial y no lo superficial, porque necesito que se de cuenta de que su grandeza radica en su interior, en su intelecto. Me burlare de él porque necesito que deje de perder el tiempo tratando de arreglar aquellas pequeñas cosas que no contribuyen en nada a su esencia.
Pero me burlare de él porque haciéndolo yo los demás no podrán hacerlo y si se aventuran a hacerlo no le quitaran enfoque, no le sacaran de carril. Después de todo si aceptamos nuestras limitaciones, si aceptamos nuestros defectos con la gracia con que miramos los de los demás, no quedará tiempo para destruir…solo quedará espacio para adelantar…para continuar….para construir y mejorar lo que en realidad importa, lo que somos y no lo que parecemos.
Claro está….si yo lo digo quizás sea cierto y si tu lo dices es…


