viernes, 8 de febrero de 2013

Burlándome de ti…

Hoy comencé el día de forma diferente, decidí burlarme de alguien muy especial, decidí burlarme del tipo del espejo. Recibir burlas es algo de lo que casi nadie está exento, sea esta una buena o mala práctica, donde algunos, como quizás el tipo del espejo sean muy creativos. Otra vez, sin entrar en la moralidad de hacer esto o no, sin entrar en el grado de ofensa que pueda existir en esto, puede llegar a ser cierto que todo el grado de inmoralidad, de falta de valores, de carencia de humanidad se eliminan cuando el burlado es uno mismo.
Burlarse de uno mismo puede resultar en el mismo aliciente de mejorar, pero mejor aun  de aceptarse a uno mismo. Creo que burlarse de uno mismo tiene el mismo grado de humildad que reconocer tus debilidades y limitaciones. En consecuencia la humildad te ayuda a sobrellevar las cosas que de otra forma serian muy pesadas, pero creo mas relevante es el hecho que, te permite ver lo que realmente eres, sin tribulaciones… sin complejos… sin aires de grandeza.
Mientras mas lo pienso mas beneficios le encuentro a burlarse de uno mismo, y mientras mas creativos seamos mejor, mientras mas consiente estoy de lo feo, pasado de feo, de lo gordo o flaco…del pelo que me falta o del que me sobra…de mi cara redonda o cuadrada…de mis piernas flacas o gordas…de mi cuerpo de tentación y de mi cara de arrepentimiento…mientras mas consiente estemos de nuestra imperfección, mas valoraremos nuestras bondades, nuestras virtudes, pero mejor aun mas valoraremos las de los demás.
Para aquel que ni es pesimista, ni optimista, para aquel que es realista, descubrir esta nueva realidad puede ser la pieza necesaria para enfocar esfuerzo y mejorar todo aquello que realmente valga la pena…porque ciertamente habrán muchas cosas que solo merecen burla, pero aquellas que tienen que ver con adelantar, será en consecuencia adelantadas, tanto en importancia como en objetividad.
Me voy a burlar del tipo del espejo porque al igual que yo, no es perfecto y necesito que lo reconozca. Me burlare de él porque necesito que valore lo que es esencial y no lo superficial, porque necesito que se de cuenta de que su grandeza radica en su interior, en su intelecto. Me burlare de él porque necesito que deje de perder el tiempo tratando de arreglar aquellas pequeñas cosas que no contribuyen en nada a su esencia.
Pero me burlare de él porque haciéndolo yo los demás no podrán hacerlo y si se aventuran a hacerlo no le quitaran enfoque, no le sacaran de carril. Después de todo si aceptamos nuestras limitaciones, si aceptamos nuestros defectos con la gracia con que miramos los de los demás, no quedará tiempo para destruir…solo quedará espacio para adelantar…para continuar….para construir y mejorar lo que en realidad importa, lo que somos y no lo que parecemos.
Claro está….si yo lo digo quizás sea cierto y si tu lo dices es…


Mas “primera vez”…

Si he de confesar algo, esto deberá ser que necesito mas primeras veces. Misteriosamente las “primera vez” funcionan totalmente diferente a las demás, si claro, siempre la primera vez en todo es una experiencia única. Obviamente nadie quiere repetir las que son negativas y también ciertamente no podemos negar que con la experiencia podamos llegar a experimentar mejores sensaciones que aquella “primera vez”, pero aun siendo esto así les garantizo y estaría dispuesto a apostar que es mas fácil recordar una “primera vez” que una misma experiencia repetida, aun cuando seamos mejores y disfrutemos mas.
Siendo cursi y apelando al lado blandito de todos nosotros puedo decir que no hay nada como la primera vez que hicimos el amor, puede que con el tiempo lo disfrutemos mas, puede que con el tiempo seamos capaces de hacer que nuestra pareja lo disfrute mas, pero siempre como dije antes, carajo con qué facilidad se recuerda esa “primera vez”. Y así en los ámbitos del intercambio de espacio y tiempo con una pareja hay muchas “primera vez”. El primer beso…la primera pelea…la primera vez que lo hicimos aquí o allá…la primera vez que hiciste llorar a alguien o la primera vez que te hicieron llorar a ti.
La primera vez que perdiste algo…la primera vez que lo encontraste. Esto es algo demasiado subjetivo y dependerá mucho de cada quien y de cada cual, pero esas “primera vez” son como las que nos hacen sentir realmente vivos. Para aquellos que tienen hijos…siempre la primera vez es diferente aun cuando todos sean especiales, esos primeros errores, esos primeros abrazos, esa primera sonrisa, ese primer te quiero.
Aun  recuerdo mi primer trabajo, recuerdo en detalle que hice ese día…aun recuerdo mi primer carro y lo que representó para mi…he tenido carros mucho mejores, pero ese Colt 1974 con mas rotos de moho que el centro de acopio de metales…sencillamente fue único. Recuerdo las primeras gafas de marca que me compré, unas Porche Design (¡si para guiar mi Colt lleno de moho!) con lentes intercambiables…lo último en la avenida… ¿Qué tenían de especiales? Solo que fueron las primeras de muchas otras…después de esas solo recuerdo las que tengo ahora.
Lo mejor de todo es que no hay tiempo definido para que ocurran estos, lo peor es que cada vez los queremos menos…curiosamente muchos prefieren la rutina a la experiencia, curiosamente muchos prefieren la zona de confort a la zona de adrenalina. Lamentablemente estamos tan envueltos en la cotidianidad de nuestras vidas que dejamos pasar de largo lo que pueda ser una “primera vez”.
He de ponerme de objetivo buscar mas experiencias nuevas, no por lo nuevo sino por la sensación, por la adrenalina, por sentir la sangre corriendo aceleradamente por las venas. Lo haré para sentir que el corazón se me quiere salir por la boca como si tuviese voluntad propia. Por aquello de sentir que detengo el tiempo, porque en realidad el tiempo no importa cuando estás vivo, lo haré para seguir…porque siempre hay algo mas…lo haré porque la rutina mata, el aburrimiento entorpece y más importante aun, lo haré porque aun no estoy listo para dejar de existir.
Claro está….si yo lo digo quizás sea cierto y si tu lo dices es…


miércoles, 6 de febrero de 2013

Vacíos…

Cuando usamos el término vacío… ¿A que nos referimos?  El diccionario tiene mas de diez definiciones… la número 12 dice como sigue… “Falta, carencia o ausencia de alguna cosa o persona que se echa de menos” Creo esta es una de las mejores definiciones que he encontrado en el diccionario…pero, ¿en dónde radica ese vacío? ¿Corazón? ¿Mente?  ¿Cómo le adjudicamos tamaño, tiempo y espacio a algo así?
Me pregunto esto porque constantemente me pregunto (valga la redundancia) cuan reales son estos…no porque no los haya sentido, no porque diga que existen o no, es solo que racionalmente hablando su existencia es tan irracional como irracionalmente llegan…y se van… Ciertamente experimentamos estos vacios cuando extrañamos algo o a alguien, pero también es cierto que en ocasiones, yo diría las mas que las menos, el vacio desaparece solo, sin la necesidad de llenar el espacio con algo o con alguien. ¿Entonces?
Partiendo de la hipótesis de que estos vacios son creados en la mente y sentidos por el corazón o el alma, ya de por si algo “creado” por la mente existe solo ahí, en nuestra mente, cierto o falso, solo así puedo yo explicar que una necesidad imperante desaparezca con la misma facilidad que apareció. Claro, hay muchos otros casos donde estos vacios no desaparecen con la misma facilidad, pero lo que sí es cierto es que  tarde o temprano los mismos desaparecen… Pero el que solo exista en nuestra mente, ¿es suficiente para decir que es real? ¿Es suficiente para decir que no lo es?
Ahora, cuando hablamos de los vacíos creados por el alma o el corazón, que no sé si es posible que esto pase, el corazón tiene algunas funciones, pero esta no creo sea una de ellas. Por eso meto el alma en la ecuación, pero otra vez… ¿Según quien, existe el alma? ¿Alguien sabe en realidad como funciona? Tenemos aquí el mismo problema, siendo el alma algo intangible y asumiendo que ciertamente el alma cree vacíos, es normal entonces que el vacio sea intangible…que solo se sienta…no se ve, no se puede medir, ni oír…pero de que se siente…se siente. Pero también, en muchas ocasiones desaparecen con la misma velocidad que aparecen… Tampoco aquí podemos validar o invalidar lo real de estos…
Entonces empecemos por el principio…. ¿conocemos de vacíos cuando nacemos? ¿Los experimentamos? Creo que no… De niños tenemos necesidades, pero ¿experimentamos vacíos? Quizás sea un problema de lingüística, quizás sea que como niños no conocemos la palabra y por eso no lo experimentamos… o quizás el término “vacío” es uno donde en las letras pequeñas dicen… “solo para adultos” donde el apego a algo o alguien se vuelve mas importante que lo esencial, un algo o alguien que antes no necesitábamos se vuelve irremediablemente necesario. Los vacios son intangibles, son artimañas de nuestro cerebro o de nuestra alma (de cualquiera…use el que mas le convenga…no hará mucha diferencia) para hacernos creer que no podemos y así justificar nuestro estado actual. Solos nacimos y solos iremos a la tumba…que solo llene nuestra alma, mente y cuerpo lo que nos cause satisfacción, orgullo y plenitud  y no lo que nos cause dependencia.
Claro está….si yo lo digo quizás sea cierto y si tu lo dices es…