jueves, 25 de julio de 2019

¡Pasamos con A la clase! Pero...


Aún no nos graduamos.
¡Que bien se siente! No todos los días un pueblo saca del poder a un gobernante...caso de estudio para el futuro. La democracia evidentemente funciona. Y debemos tomarnos el tiempo de disfrutar el momento. Vivirlo y reflexionar... si, reflexionar, porque haber pasado con A la clase no es garantía de que pasaremos de grado. 
De más está decirles que aún falta aprobar otras materias y créanlo, si nos confiamos nos podemos colgar.
-Hubo miles de fanáticos que no apoyaron al gobernador porque era imposible hacerlo, pero siguen siendo fanáticos.
-Tuvimos ayuda y mucha. Pero seamos listos, muchos de los que nos apoyaron lo hicieron para beneficio propio y si no tenemos claro esto seguimos siendo ingenuos.
-Debemos entender que los próximos que vengan no nos la pondrán tan fácil. Si bien es cierto que hicimos un trabajo espectacular, también es cierto que el chat fue un repaso del otro mundo, casi como tener la clave del examen.

Aún faltan materias que aprobar, la corrupción no la puede erradicar el gobierno estatal ni el federal... esos sólo atienden las consecuencias, atienden los síntomas pero no la enfermedad. Debemos mantener honestos a los honestos, esa es la mejor herramienta. Cada ciudadano debe fiscalizar desde su escritorio, solo así se cura esta pandemia.

Es bonito ver de lo que somos capaces, de siente brutal saber que si queremos, podemos. Debemos seguir con el mismo esfuerzo sin caer en el error de la soberbia y la arrogancia colectiva. Los gobernantes habrán de hacer cosas que no nos gusten para sacarnos del atolladero y no por eso ahora saldremos a la calle a sacar a todo el mundo. Debemos saber discernir entre lo justo y necesario contra lo ruin y mezquino.

Recuerden que aunque pasemos todas ls materias aún debemos a pasar el examen final. De nada valdrá todo ese esfuerzo si en Noviembre 2020 nos volvemos a colgar.

domingo, 30 de diciembre de 2018

Círculos


De pequeño me enseñaron que las matemáticas son perfectas y universales. Una de las reglas que aprendí es que siempre se redondea al número entero más cercano. Y esta regla no solo aplica a los números sino también a las cosas menos simples, aplica hasta a los aspectos más intangibles como los sentimientos. Si estamos bien o mal dependerá del redondeo del cúmulo de emociones que tengas en momento determinado. Pasa igual como país, es una apreciación individual el que estemos bien o mal, así es como llegamos a concluir lo bien o jodido que estamos como país y ahí precisamente quería llegar.

Vivimos en un país donde el Gobierno Estatal para decir que hace el 98% necesita de fondos federales para poder hacer y termina no haciendo. La inmensa mayoría de los gobiernos municipales para también hacer necesitan de la ayuda del gobierno estatal y por consiguiente terminan no haciendo. Y después pasamos a la inmensa mayoría de los ciudadanos que para hacer esto o aquello dependen tanto del gobierno municipal, estatal y federal y casi siempre terminan... si eso mismo, no haciendo nada.

El círculo de la dependencia es lo que nos tiene jodidos (estoy redondeando porque aunque no todos estén jodidos la mayoría  y se redondea hacia el número entero más cercano, o sea estamos jodidos).Independientemente de las ideologías políticas, de si queremos ser estados o independientes para que un país progrese debe ser financieramente independiente, autosuficiente, capaz de valerse por si solo...
Vivimos en un país donde la inmensa mayoría vive cómodamente esperando ayudas para todo menos para cómo salir adelante sin tener que esperar por nadie. Vivimos en un país donde el orgullo de ser oriundo de un pueblo o de otros es más grande que el orgullo de ser de un país. Un país con 78 municipios (la mayoría en quiebra) y sus residentes prefieren eso a pagar menos impuestos y ver mejorar su calidad de vida. Vivimos en un país donde el debate es el “estatus político” pero muy pocos hacen algo por eliminar la dependencia... mientras unos viven soñando con más fondos para políticamente sobrevivir el país cada día lentamente muere...cada día somos menos y la tendencia matemática es que cada día seremos menos aún.

Pero aquí estamos esperando la ayuda del extraño, esperando que PR se levante, no por nuestro esfuerzo ni intelecto sino por la ayudita que otros nos puedan dar. Aquí estamos esperando que venga alguien a levantarnos y luego darnos palmadas en el pecho y exclamar ¡Que grande somos!

Perdón a los que día a día tratan de romper el círculo vicioso, a los que de verdad no se rinden, pero mientras sean minoría el círculo jamás será virtuoso.

Claro está, si yo lo digo quizás sea cierto pero Si tu lo dices es...

jueves, 2 de noviembre de 2017

1000+1 Realidades del Boricua tras Maria

Está el que se le fue el techo y esta el que se le fue la casa entera, también está el que se quedó con casa pero no encuentra como salir de ella.
Está el que lo perdió todo y esta el que no perdió nada y también está el que aprovechó y saco los muebles viejos para que FEMA se los pague.
Está el que ya tiene toldo y está el que aún no lo solicita, está el que le llegaron los $500 y está el que aun ni se entera de que la ayuda existe.
Está el que ruega que llueva para que el calor sea menos y está el que no quiere que llueva para que no se moje lo poquito que queda seco.
Está el que tiene hambre aun con la barriga llena y esta el que tiene la barriga llena de aire.
Está el que cree que cada helicóptero trae suministros y está el que ve guindando torres hasta de los aviones de pasajeros.
Está el que ya estaba cansado y se fue un tiempito a US, de igual forma está el que se fue y punto.
Está el que estaba a punto de conseguir un empleo y por culpa del huracán no lo consiguió y está el que lo tenía y lo perdió.
Está el que tenía negocio y ya no lo tiene, igual está el que le cuesta más operarlo que lo que genera y por último están los que se las buscan como sea en medio de la adversidad.
Está el que ha hecho de la “corned beef” y la jamonilla el nuevo manjar de la cocina boricua, y está el que hace de los perros calientes y salchichas su marisco preferido. El ingenio culinario y un poquito de imaginación hacen de un sándwich de mezcla uno de prosciutto y manchego.
Está el que pasa el día buscando que hacer y está el que no hace nada, está el que quiere y no puede y está el que puede y no quiere.
Está el que cree todo lo que dice el gobierno y está el que no cree nada, también está el de las conspiraciones, el que cree que sin USA se puede y el que da las gracias de que USA existe.
Está el que gasta la poca gasolina que tiene buscando hielo y está el que prefiere la cerveza fría, aun cuando el termino frío en muchos casos se ha re-definido a simplemente “no caliente”.
En fin, son miles las realidades que nos afectan, más a unos, menos a otros, lo que si trajo María fue un poco de equidad, porque de que de una forma u otra todos estamos jodios,  lo estamos. De igual forma si algo hemos demostrado con el tiempo es que al boricua se le jode cuando se deja joder, de otra forma es imposible hacerlo.

Claro está, si yo lo digo quizás sea cierto pero Si tú lo dices es…

martes, 6 de junio de 2017

Sentimientos Encontrados

“Sentimientos Encontrados” así solemos decir cuando voluntariamente nos colocamos en un conflicto interno entre dos supuestos sentimientos opuestos. Sin entrar en el dilema existencial de cuan real son los sentimientos, para mi es poner al “tonto” a pelear con el “listo”. Somos nosotros quienes decidimos el “Que” el “Como” y el “Cuando” de sentirnos de una forma u otra.

El tonto se aferra al exceso de carga...como por ejemplo los bienes materiales, cuál paciente de asma al oxígeno, se aferra al peso de su carga, solo por lo que entiende representa. Es el tonto por falta obvia de raciocinio quien “sufre” por la pérdida material y por el valor que la sociedad le da a las mismas.

En cambio el listo sabe que mientras mas liviana la maleta, mas placentero el viaje. Es el listo quien sabe que las mejores cosas de la vida no viajan en la maleta, lo hacen en nuestra conciencia y por así decirlo, en el corazón.

Cruzar el Niagara en bicicleta es ya de por si difícil, ¿Cuán difícil será hacerlo amarrado a cadenas? ¿Arrastrando con estas todo aquello que ya no te pertenece?

Es hora de hacer el viaje ligero, de aceptar que no todas se ganan y que no hay mal que por bien no venga… y si he de cruzar el Niágara, que sea a mi ritmo y disfrutando el paisaje.


Claro está, si yo lo digo quizás sea cierto, pero Si tu lo dices…

domingo, 6 de noviembre de 2016

Que explique otro...si quiere.

Cada vez me convenzo más que las explicaciones son un esfuerzo inútil que al final hacen más daño que bien.

Ya me cansé dar explicaciones, no porque no se las merezca alguien, sino porque para que la explicación sea buena, válida o aceptable, debe sonar exactamente igual a lo que la persona a quien se la doy quiere escuchar.

Y ahí está el problema, la mayoría de las personas tiene ya en su mente una sinfonía de palabras que según su director es la razón para tal o cual proceder. Llegamos a una discusión con respuestas definidas más que con preguntas genuinas.

Gastamos megatones de energía en prepararnos para destruir esta o aquella explicación, en vez de solo llegar con una mente abierta y dispuesta a entender.

Es en ocasiones tan inútil explicar porque simplemente tu verdad no es mi verdad, porque lo que para mi es importante para ti no lo es y viceversa. Es muy frecuentemente inútil porque  hay cosas que simplemente dejamos de hacer porque nuestro estado anímico así lo decide, porque sí, a veces nuestras emociones se imponen a nuestra razón.

Si, ¿quién explica lo que no entiende? ¿Quien explica lo que sabe no fue una decisión del cerebro?

Si, ya me cansé de dar explicaciones, porque cada vez que las doy siento el juicio y no la aceptación. Me cansé de esas miradas inquisitivas y despiadadas, del desmembramiento de la explicación, solo con el propósito de satisfacer lo imposible. Me cansé de que interese un pito poder entender y que solo se escuche un eco susurrando en el ambiente un veredicto…

Al final del día quien llega a conocerte, te aprecia (¿sino te aprecia para que tanta molestia?), quien te aprecia te acepta y te comprende y por lo tanto no te pide explicaciones.


Claro está, si yo lo digo quizás sea cierto, pero Si tu lo dices es…

Juguemos al jurado

Juzgar es más fácil que sumar uno más uno. Solo se necesita un cerebro (por pequeño que sea) y par de ideas (no importa cuán estúpidas sean).

Es asombrosa la capacidad de juzgar que tenemos, la capacidad de examinar la conducta de otros, escudriñar entre escombros de vivencias para llegar "justamente" a nuestras propias conclusiones.

Es tanta nuestra habilidad que ha trascendido sus propios límites al punto de convertirse en hábito, en cotidiano, es más, ya es parte del DNA físico que define nuestra existencia.

Es tan grande nuestra obsesión con juzgar que ya no queremos información, es tan grande nuestro empeño que se nos olvidó que existen razones, que existen motivos, que todo pasa por una razón y que nada es casualidad.

¿Y quién soy yo para juzgar? Nadie… solo estoy en esos días en que quisiera que dejáramos de hacerlo, si supieran que a veces es mejor juzgarse uno mismo que juzgar a otros, por la única razón de que empiezas a entender que quizás no tengas razón…que quizás no mereces ser jurado, mucho menos juez. Quizás hay demasiada ropa sucia en tu canasta, como para pretender pasar juicio sobre la canasta del vecino.

No deberíamos juzgar, porque simplemente nadie es perfecto, aunque muchos así lo crean. Si eres popular no implica perfección, es quizás que la gente ha preferido valorar más tus bondades que tus defectos.

Irónicamente al escribir esto juzgo a muchos, sin conocer sus razones, por eso me incluyo, por eso me juzgo. Pero claro tengo en cuenta que la verdad es manipulada, que la evidencia en ocasiones es circunstancial y que no todo lo que brilla es oro… así juzgan en el juzgado y así y peor, pretendemos juzgar.

Pero qué más da, seguiremos juzgando, porque simplemente juzgar es fácil… lo difícil es entender.


Claro está, si yo lo digo quizás sea cierto, pero Si tu lo dices es…

domingo, 16 de octubre de 2016

Pues así es la cosa...

Pues así es la cosa…
Me pregunto… ¿qué pasa si colocamos un chimpancé, de esos bien inteligentes en un auto fórmula uno? Más aún, ¿qué pasa si alrededor de ese inteligentísimo animal colocamos al mejor conductor de autos fórmula uno del mundo? ¿Al mejor Mecánico? ¿Al mejor analista de pistas? ¿Al mejor estratega?  Creo que después de algún tiempo el chimpancé podrá prender el auto, quizás podrá arrancarlo y quizás podrá conducirlo… Me pregunto, ¿Lo hace esto un chofer profesional de fórmula uno?

Albert Einstein dijo;  “Todos somos unos genios, pero si juzgas un pez por su habilidad de escalar un árbol, vivirá su vida entera creyendo que es estúpido”
El problema es cuando ese pez que es un genio en el agua, se cree que, por ser genio en el agua puede ser un genio escalando árboles.

Si triste es ver al pez tratando de escalar el árbol, más triste aun es ver al físico en aerodinámica, al experto en vida marina y a veinte más, diciéndole al pez que lo puede hacer. Mire y quizás para mi sorpresa algún día un pez pueda escalar un árbol, pero si eso pasa, me imagino que empezará por escalar un árbol chiquitito  y no una “Sequoia”.

Se han fijado que muy pocos (o quizás ninguno) dirigentes de deportes exitosos han sido igual de exitosos como jugadores… de igual forma, ¿han visto jugadores súper exitosos convertirse en dirigentes?

De esa misma forma mucha gente escoge a sus candidatos para dirigir el país, con esa misma lógica y al final obtenemos los mismos resultados que con el chimpancé conduciendo el auto fórmula uno… se mueve, pero no para donde debe… avanza, pero no  a la velocidad que debe…

Otros escogen a sus candidatos por la misma voluntad que muestra el pez, de que quizás algún día pueda escalar el árbol, puede que si, pero cuando? ¿A que precio?


Pues así es la cosa… claro,  si yo lo digo quizás sea cierto, pero  Si tu lo dices es...