Esto de ser
padre es sumamente conflictivo, aun con más de 20 años de experiencia no
entiendo casi nada al grado de un súper novato. No importa cuán feliz estés por
ellos, siempre hay un temor asechando. Por más seguro que estés de que estás
haciendo lo correcto, una puta duda siempre te atormentará. Es que no importan
los años que tengan, ni los que ellos creen tener, el tiempo se detuvo en una
etapa donde ante tus ojos dejaron de crecer.
Nacen con el don
de la manipulación, arte que dominan mucho antes que el hablar. Das cualquier
cosa por que se aquieten un minuto y cuando están quietos no lo puedes
soportar. Ruegas que puedan ser pronto independientes solo para arrepentirte en
un abrir y cerrar de ojos.
Parecería ser
que entras a una competencia donde el tiempo es un hipócrita, para ellos pasa
muy lento y para ti pasa volando, tu queriendo detenerlo y ellos todos juntos
empujando. Pasas días con la desesperación de compartir con ellos hasta el más
mínimo segundo, mientras ellos así mismo pasan cada segundo buscando salir del
nido.
Te preguntas
cuanto tiempo queda, antes de dejar de controlar, antes de que sean ellos los
que decidan, cuando contigo quieran estar. Tu desesperado inventando que hacer
con ellos y ellos con 120 GB de excusas para no hacerlo.
Algunos te
llenaran de orgullos tan grandes que te harán reventar el pecho, esos mismos
sin hacer nada malo te romperán el corazón. Otros quizás no logren tanto y aun
así te morirás por ellos. Sus mayores proezas te partirán el alma de alegría.
Porque es así que son los hijos, ni se visten, ni se peinan y mucho menos se
hacen rolos, pero siguen siendo por siempre tus hijos.
La destreza y
habilidad que adquiriste con uno, difícilmente te sirva con otro, por eso es
imposible encontrar un curso que te enseñe en la vida a ser padre. Es mas fácil
diseñar un cohete que llegue a la luna, que un curso para niños criar. Una guía
que te prepare para tu mayor sonrisa, para tu mayor preocupación, un curso de ingeniería
seria mas fácil aprender, antes de poder comprender el embrollo de emociones
que te harán padecer.
Esto de ser
padre requiere de cuero duro, de aguantar como mujer en parto en las buenas y
como parto de gemelos en las malas, de sacar tu cara de pendejo y una expresión
de a mi plin, cuando sientes que una vida no te da para cumplir con tu tarea,
cuando les revienta que les digas “algún día lo entenderás” y te das
cuenta que eso solo pasará cuando padre sea tu hijo y todo vuelva a comenzar.
Claro está, si
yo lo digo quizás sea cierto y Situ lo dices es…
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