lunes, 31 de agosto de 2015

Vida de padres, caoticamente caotica...

Esto de ser padre es sumamente conflictivo, aun con más de 20 años de experiencia no entiendo casi nada al grado de un súper novato. No importa cuán feliz estés por ellos, siempre hay un temor asechando. Por más seguro que estés de que estás haciendo lo correcto, una puta duda siempre te atormentará. Es que no importan los años que tengan, ni los que ellos creen tener, el tiempo se detuvo en una etapa donde ante tus ojos dejaron de crecer.

Nacen con el don de la manipulación, arte que dominan mucho antes que el hablar. Das cualquier cosa por que se aquieten un minuto y cuando están quietos no lo puedes soportar. Ruegas que puedan ser pronto independientes solo para arrepentirte en un abrir y cerrar de ojos.

Parecería ser que entras a una competencia donde el tiempo es un hipócrita, para ellos pasa muy lento y para ti pasa volando, tu queriendo detenerlo y ellos todos juntos empujando. Pasas días con la desesperación de compartir con ellos hasta el más mínimo segundo, mientras ellos así mismo pasan cada segundo buscando salir del nido.
Te preguntas cuanto tiempo queda, antes de dejar de controlar, antes de que sean ellos los que decidan, cuando contigo quieran estar. Tu desesperado inventando que hacer con ellos y ellos con 120 GB de excusas para no hacerlo.

Algunos te llenaran de orgullos tan grandes que te harán reventar el pecho, esos mismos sin hacer nada malo te romperán el corazón. Otros quizás no logren tanto y aun así te morirás por ellos. Sus mayores proezas te partirán el alma de alegría. Porque es así que son los hijos, ni se visten, ni se peinan y mucho menos se hacen rolos, pero siguen siendo por siempre tus hijos.

La destreza y habilidad que adquiriste con uno, difícilmente te sirva con otro, por eso es imposible encontrar un curso que te enseñe en la vida a ser padre. Es mas fácil diseñar un cohete que llegue a la luna, que un curso para niños criar. Una guía que te prepare para tu mayor sonrisa, para tu mayor preocupación, un curso de ingeniería seria mas fácil aprender, antes de poder comprender el embrollo de emociones que te harán padecer.


Esto de ser padre requiere de cuero duro, de aguantar como mujer en parto en las buenas y como parto de gemelos en las malas, de sacar tu cara de pendejo y una expresión de a mi plin, cuando sientes que una vida no te da para cumplir con tu tarea, cuando les revienta que les digas “algún día lo entenderás”  y te das cuenta que eso solo pasará cuando padre sea tu hijo y todo vuelva a comenzar.

Claro está, si yo lo digo quizás sea cierto y Situ lo dices es…