domingo, 8 de febrero de 2015

Antes de responder, pregunte


Hace algún tiempo alguien tubo la osadía de preguntarme ¿que quieres de mi? Responder esa respuesta puede ser muy fácil, después de todo ¿qué tan difícil puede ser? Basta ser sincero, o eso solemos pensar, el problemas es que no, no basta ser sincero.

Debería o estoy convencido de que existe un orden correcto en el que al colocar las palabras, el receptor entienda exactamente lo mismo que se le está queriendo decir...debería bastar pensé, otra vez me equivoque. Las respuesta además de contestar una pregunta, deben lograr un cometido, ya sea tangible o intangible.

En muchas ocasiones las respuestas nos dan o nos quitan, por eso es a veces tan estresante tener que contestar, siempre será más fácil preguntar que contestar, siempre y cuando te importe algo con quien tienes la conversación. ¿Que quieres de mi? No es tan fácil...para responder eso tengo que saber que se está dispuesto a dar...a perder o ganar. La respuesta no debe significar mucho riesgo, más bien más ganar que perder.

Pero como dije antes, no basta ser sincero, si lo que quieres son resultados positivos. Si te importa un bledo el resultado, entonces es absurda la conversación. Y por otra parte y es lo que casi siempre jode la ecuación, el que hace la pregunta, aunque no posea la respuesta, si tiene definido lo que le gustaría escuchar. He aquí el mayor de los problemas, ¿debemos de contestar la verdad o lo que los otros quieren escuchar? Y cuando digo lo que los otros quieren escuchar, no significa que necesariamente nuestra respuesta deba ser una mentira, sino mas bien podría ser, moldeada según las necesidades de nuestro receptor.


Aun cuando puede ser tan simple como un dilema universal, la respuestas deberían ser siempre honestas, simples y certeras, y aunque suela ser difícil, no deja de ser posible. Basta asegurarse de entender bien la pregunta, de conocer bien cual es la verdadera intención de esta y establecer claramente cual es nuestra relación con quien pregunta…una vez hecho esto la respuesta fluirá con toda honestidad y sin preocupaciones. Así que ya sabe antes de responder, pregunte, sino lo hace, aténgase a las consecuencias.


Claro esta, si yo lo digo quizás sea cierto y Si tu lo dices es…

domingo, 1 de febrero de 2015

Los hijos son la respuesta...

A través de su historia, la humanidad ha creado mitos, historias, leyendas y conflictos. Si de algo estoy seguro es de que la humanidad esta dividida en silos, creencias y estilos de vida. Por siglos han diferido sobre la existencia de esto y de aquello.

Algunos de ellos son la legitimidad de la existencia de extraterrestres, Dios y el amor, entre otros. Hablando de este último y por ser el que quizás menos conflicto cree, he llegado a pensar que es un mero impulso, reflejo de una necesidad o carencia en el yo propio.  He leído a veces que hasta los animales dan muestras de amor, pero lejos de concluir que es amor, pudiese concluir que es solo un acto lógico y racional, un mero instinto de defender al indefenso, eso, podría decirse que mas que amor es justicia. Mas allá, aun me puedo preguntar, ¿si alguien pueda llegar a sentir 100% satisfecho consigo mismo, podría o no necesitar algo mas?

Pero, al igual que con los animales, nuestros hijos son, para muchos, uno de tantos ejemplos de que existe una conexión inexplicable entre dos seres humanos, que lejos de ser como dije antes, una necesidad intrínseca de satisfacer nuestras propias necesidades, podría ser descrito como amor.

Sera muy difícil de entender para aquel que aun no pasa por el terror de ser padre, aunque debo hacer la salvedad, que algunos nacen con un antídoto anti hijos, unos que son inmunes a su embrujo, algunos que no caen rendidos a sus pies.

Ser padre es una bendición maldita, es un constante juego entre la dicha y la tristeza. Es una interminable felicidad manchada de tristeza, los hijos te dan el respiro bajo el agua y te quitan el aire sobre tierra. Son bálsamo para el dolor, y causantes del dolor mas intenso, los hijos son pura contradicción.

Pero después de todo son la irrazonable respuesta a la pregunta; ¿existe el amor?  Capaces de hacernos ser mas fuertes de lo que jamás pensamos ser, capaces de hacernos ser tan vulnerables como nunca imaginamos ser, nos embrutecen a tal grado que hasta risa podemos dar.

Contrario a la propia necesidad, estos te hacen desechar cualquier necesidad ególatra de ser cualquier cosa menos padre, te hacen dudar eternamente de si lo esta haciendo bien o mal, aun cuando decenas de años pasen, ante tus ojos no crecen y por mas auto suficientes que lleguen a ser, jamás lo serán lo suficiente como para dejar de protegerlos.

Si son capaces de destruir nuestro sentido común, si son capaces de echarnos a un lado para ellos ser el centro, si son capaces de lograr que demos la vida por ellos, ¿entonces de que hablamos? ¿Sentido común? ¿Compasión? ¿Justicia?

Al fin y al cabo llámele usted como quiera, yo le llamaré como quiero, si son ejemplos del bien y el mal y de cualquier forma morimos por ellos, solo se de una palabra que se ha inventado el hombre para describir semejante locura.


Claro esta, si yo lo digo quizás sea cierto y si tu lo dices es…