¿Qué hacer cuando TODO no es suficiente? ¿Qué hacer cuando
aun habiendo alcanzado el máximo de nuestras posibilidades, el resultado no es
suficiente? ¿Qué hacer cuando todo lo que hacemos por nuestros hijos, parejas,
familiares o amigos no es suficiente?
Con cada fracaso de nuestros hijos, en lo más profundo de
nuestro subconsciente la pregunta está latente… ¿Hice todo lo que estuvo a mi
alcance? Y si pienso y estoy seguro de que si… ¿Por qué la duda insiste? Pasa
lo mismo con las relaciones, apostamos la vida a que estamos haciendo TODO lo necesario…pero
siempre pasa algo y la duda insiste…incluso al llegar posiblemente al fracaso
nos preguntamos, ¿Qué
faltó? ¿Qué no hice?
En ocasiones nos esmeramos a morir por agradarle a alguien y
no importa cuánto, el cómo y el donde…no es suficiente y nuevamente la pregunta
¿Qué más debo hacer? ¿Será que no somos capaces de llegar a nuestros propios límites?
O ¿será que no sabemos cuáles son nuestros límites? Y no hablemos de las
complacencias, ¿Quién ha logrado complacer a alguien 100%? Aquí muchas veces
TODO a donde único llega es a NADA, porque no importa lo que hagamos, el
resultado muy a nuestro pesar siempre es el mismo.
Quiero justificarme pensando que ni lo uno ni lo otro, que
TODO nunca será suficiente mientras que midamos nuestros esfuerzos con la regla
de otro. Quiero pensar que TODO nunca es suficiente porque TODO no es cosa de
uno, sino más bien de dos, tres o más. Quiero pensar que TODO siempre será poco
sino apreciamos nuestro esfuerzo, sino valorizamos lo que hacemos. Ni siquiera
cuando hablamos de nuestras propias necesidades, TODO nunca será suficiente si
colocamos esta dependencia en las manos de otros, y quiero creer que no es
posible llegar al absoluto por sí mismos, por la única y simple razón de que
por naturaleza somos seres sociales, sexuales, emocionales, temperamentales… y
en fin…humanos. Por lo tanto si queremos rozar el TODO, debemos saber cuál debería
ser el instrumento de medición ideal para definir este TODO, deberíamos estar
claro de qué se espera de nosotros y hacer una justa comparación de lo que se
espera vs. nuestras capacidades y posibilidades.
Después de todo hay que entender que nunca TODO está solo en
nuestras manos y por eso nuestro TODO o el de cualquiera nunca será absoluto. Así
que para saber si está haciendo TODO, haga lo suficiente como para que su
conciencia lo deje dormir tranquilo.
Claro está si yo lo digo quizás sea cierto y Si tú lo dices
es…