No soy psicólogo ni psiquiatra así que lo que a continuación viene podría ser de hecho comida para este grupo de profesionales. Es que de hecho soy de ese tipo de personas con los cuales este grupo de personas se divertiría bastante...a veces creo que al revés...estoy en ese grupo de personas que creo se divertiría bastante a costa de ellos.
Creo así mismo que estoy en el grupo de personas que no suele caer frecuentemente en las letrinas emocionales, pero que cuando cae le da un trabajo de mierda salir. Volviendo a los profesionales que menciono, me gustaría que uno de ellos leyera esto y me de su opinión... Es que esto de las letrinas emocionales es un término casero...en realidad me lo acabo de inventar...y me gusto...no precisamente por el "mental picture" que crea, sino por lo que para mí y quizás para ti pueda significar.
Las letrinas emocionales son en efecto todas diferentes las unas de las otras y sin entrar en descripciones específicas podría decir sin abundar que unas son más profundas que otras, más anchas, más llenas, más vacías...en fin y como dije antes todas son diferentes y diferentes serán las formas de salir de ellas. Es más, es muy difícil lograr entrar a la letrina de otro aún cuando la intención sea ayudar y esto es así porque la experiencia que yo o aquel pueda tener es saliendo de nuestras propias letrinas que como dije antes no tienen quizás ningún parecido a las letrinas de otros.
Pero ¿y qué es una letrina emocional? Puede que para algunos sea evidente, pero para aquellos que no trataré de explicar de la mejor manera posible sin afectar los sentidos, disculpen desde ahora aquellos que tienen mucha imaginación... Una letrina emocional es aquel agujero lleno de mierda en donde nos metemos a comer mierda agobiados por estupideces sin importancia que no son trascendentales para nuestra vida. También es usado comúnmente para auto-compadecernos cuando las cosas no nos salen como queremos o no tenemos los pantalones de hacer lo que debemos.
Otra definición muy común es aquel agujero (no es necesario repetir lo de la mierda) donde nos encerramos a lamentarnos por aquellas cosas que no están bajo nuestro control... y aquí la única definición "positiva”... Es aquel agujero bla...bla...bla...donde luego de una entrada innecesaria (¿o necesaria?) comprendemos en donde estamos, porque estamos, que debemos hacer para salir y lo mejor que hacer para no volver entrar.
En ese último grupo estoy yo...la última vez que entre me costó mucho, realmente mucho, algunas cosas muy valiosas y difícilmente recuperables y otras que debí haber perdido hace mucho tiempo y que sólo eran equipaje inútil en mi viaje cotidiano. Lo bueno de haber entrado fue lo que quedo de mi después de haber salido...ante la vista de otros sigo siendo el mismo, ante el espejo no. También conseguí cosas muy valiosas y la cosecha continua, lo que he conseguido después de salir, sólo fue posible gracias a mi letrina emocional que aunque en principio no es saludable el deseo de no volver es gasolina para cualquier motor. Quizás lo hubiese conseguido sin haber tenido que entrar, quizás no...Eso nunca lo sabré. Lo que si se es lo que conseguí luego de salir, así que si me preguntan a mí fue una parada "necesaria" para cobrar fuerzas de la manera más dura y eficiente posible...un poquito difícil de entender...pero para aquel que ha salido con fuerzas de una letrina emocional sabrá a qué me refiero, aquel que hace ejercicios debe haber escuchado frecuentemente algo así… “si no hay dolor… no hay ganancia”.
En fin caer en letrinas emocionales es tontería de humanos y el que más o el que menos puede que de algún modo u otro caiga en una. Algunos hasta los tobillos y otros hasta el cuello y como dice el maestro Arjona..."al final la mierda huele igual sea de príncipe o sirvienta". Basta sólo asegurase de que cuando salga deje toda la mierda en la letrina y por supuesto dese un gran baño con la mayor cantidad de aromas posible...
Creo así mismo que estoy en el grupo de personas que no suele caer frecuentemente en las letrinas emocionales, pero que cuando cae le da un trabajo de mierda salir. Volviendo a los profesionales que menciono, me gustaría que uno de ellos leyera esto y me de su opinión... Es que esto de las letrinas emocionales es un término casero...en realidad me lo acabo de inventar...y me gusto...no precisamente por el "mental picture" que crea, sino por lo que para mí y quizás para ti pueda significar.
Las letrinas emocionales son en efecto todas diferentes las unas de las otras y sin entrar en descripciones específicas podría decir sin abundar que unas son más profundas que otras, más anchas, más llenas, más vacías...en fin y como dije antes todas son diferentes y diferentes serán las formas de salir de ellas. Es más, es muy difícil lograr entrar a la letrina de otro aún cuando la intención sea ayudar y esto es así porque la experiencia que yo o aquel pueda tener es saliendo de nuestras propias letrinas que como dije antes no tienen quizás ningún parecido a las letrinas de otros.
Pero ¿y qué es una letrina emocional? Puede que para algunos sea evidente, pero para aquellos que no trataré de explicar de la mejor manera posible sin afectar los sentidos, disculpen desde ahora aquellos que tienen mucha imaginación... Una letrina emocional es aquel agujero lleno de mierda en donde nos metemos a comer mierda agobiados por estupideces sin importancia que no son trascendentales para nuestra vida. También es usado comúnmente para auto-compadecernos cuando las cosas no nos salen como queremos o no tenemos los pantalones de hacer lo que debemos.
Otra definición muy común es aquel agujero (no es necesario repetir lo de la mierda) donde nos encerramos a lamentarnos por aquellas cosas que no están bajo nuestro control... y aquí la única definición "positiva”... Es aquel agujero bla...bla...bla...donde luego de una entrada innecesaria (¿o necesaria?) comprendemos en donde estamos, porque estamos, que debemos hacer para salir y lo mejor que hacer para no volver entrar.
En ese último grupo estoy yo...la última vez que entre me costó mucho, realmente mucho, algunas cosas muy valiosas y difícilmente recuperables y otras que debí haber perdido hace mucho tiempo y que sólo eran equipaje inútil en mi viaje cotidiano. Lo bueno de haber entrado fue lo que quedo de mi después de haber salido...ante la vista de otros sigo siendo el mismo, ante el espejo no. También conseguí cosas muy valiosas y la cosecha continua, lo que he conseguido después de salir, sólo fue posible gracias a mi letrina emocional que aunque en principio no es saludable el deseo de no volver es gasolina para cualquier motor. Quizás lo hubiese conseguido sin haber tenido que entrar, quizás no...Eso nunca lo sabré. Lo que si se es lo que conseguí luego de salir, así que si me preguntan a mí fue una parada "necesaria" para cobrar fuerzas de la manera más dura y eficiente posible...un poquito difícil de entender...pero para aquel que ha salido con fuerzas de una letrina emocional sabrá a qué me refiero, aquel que hace ejercicios debe haber escuchado frecuentemente algo así… “si no hay dolor… no hay ganancia”.
En fin caer en letrinas emocionales es tontería de humanos y el que más o el que menos puede que de algún modo u otro caiga en una. Algunos hasta los tobillos y otros hasta el cuello y como dice el maestro Arjona..."al final la mierda huele igual sea de príncipe o sirvienta". Basta sólo asegurase de que cuando salga deje toda la mierda en la letrina y por supuesto dese un gran baño con la mayor cantidad de aromas posible...
Claro está…Si yo lo digo quizás sea cierto y Si tu lo dices es…
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