Definitivamente los amigos no se pierden, se escapan… El
problema es que la palabra amigo esta prostituida y a cualquiera le llamamos
amigo, pero resulta más irónico aun porque en estos tiempos son muy pocos los
que se atreven a aceptar la responsabilidad de ser un amigo. Es por esto que se
han inventado palabras como “pana” que en algunos lugares es un alimento, un “pana”
es aquel con el que solo estoy comprometido en las buenas…para las malas que se
busque un amigo, conmigo que no cuente. También existe el “corillo” que es un
grupo de “panas” con las mismas intenciones que la del “pana” individual. Esto podría
sonar demasiado radical, pero para mí es la cotidiana realidad, no porque me
comporte como “pana” sino porque a diario lo veo asi.
Pero volviendo a eso de que los amigos no se pierden, pues
entonces ¿Cómo es posible que a cada rato estemos hablando de esto? Para
empezar aquellos que se pierden no son amigos y esto puede que sea así por
varias razones; primero para que dos personas sean amigos debe haber un interés
y compromiso mutuo y segundo ambas partes deben estar enteradas. Hay personas
que simplemente no interesan tu amistad y hay personas a las que simplemente no
estás dispuesto a ofrecerle tu amistad. ¿Por qué? Eso dependerá de cada quien y
de cada cual. Pero lo que si es cierto es que todos en principio tenemos la
capacidad de ser amigos, que tengamos como dije, las ganas y el compromiso, son
otros 20 pesos.
Pero, para nada estoy diciendo que un “pana” no pueda llegar
a ser un amigo, lo que digo es que la mayoría de estos jamás llegará a serlo.
Ser “pana” es uno de los caminos para llegar a ser amigo, además hay otros
caminos, unos un poco más formales, otros increíblemente anormales…pero no está
escrito en piedra cual es la mejor forma, ni diseñado el mapa que nos guie a
una verdadera amistad.
Pero, pregunto… ¿Es necesario una comunicación diaria para
mantener una amistad? Si la respuesta es sí, estamos jodidos pues nunca
llegaremos al millón de amigos, un día tiene 1,440 minutos, así que ni
dedicándole un minuto diario a cada uno tendrías tiempo para todos… solo para
1,440 amigos… O por el contrario ¿es posible que una amistad perdure aun que
exista entremedio de distancia y tiempo? Este párrafo tiene dos preguntas y la
respuestas de cada cual anulan a la otra.
Los amigos no se pierden, algunos se vuelven familia, y la
familia aun en la distancia sigue siendo familia, se le sigue queriendo y
extrañando, ni la distancia ni el tiempo los obligará a claudicar. Aunque ser
familia no te garantiza ser amigo, a la familia que aquí hago mención es a la
directa, a esa que si te afecta lo que le pase… Si un amigo se pierde fue
porque dejamos de seguirle, la amistad es cosa de dos y solo se perderá el
amigo que queramos perder. Si un amigo se aleja nuestro deber es caminar en su
dirección, no en dirección contraria. Si cualquiera de ambos permitiese esto entonces
es cuestionable dicha amistad.
Ser amigo es el resultado de una amistad (y si, aunque sobre la palabra amistad es necesaria) que
se fortalece y evoluciona, más nunca interesadamente y requiere mucho de aceptación
y sacrificio, porque una verdadera amistad no está exenta de defectos y
errores. Yo tengo pocos amigos, unos pocos (realmente muy pocos) dejaron de
serlo porque se convirtieron en familia, otros lo siguen siendo aunque la
distancia y el tiempo no nos haga coincidir tan frecuentemente como quisiera, y
tengo un montón de potenciales amigos que si nos lo proponemos podemos llegar a
serlo, pero tengo otro montón más que nunca lo serán porque no se enteraron de
mi disposición o porque simplemente no les interesó. Así que, la próxima vez
que alguien le diga que perdió un amigo pregúntele ¿Cuándo murió? Porque los
amigos de verdad no se pierden…se mueren, solo se pierde aquello que no quiere
ser encontrado.
Claro está si yo lo digo quizás sea cierto y Si tú lo dices
es…
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