Resulta tan abrumador ver por cuanto está pasando nuestra pequeña
gran islita. Cada vez somos menos y parecería ser que de esos pocos que
quedamos cada vez somos menos los menos malos que los menos buenos.
Una sequía que pinta ser ya una de las más grandes y fuertes
de nuestra historia, que cosa más cañona, vivir rodeado de agua y estar
muriendo de sed…como dice Mark…HIPOCRECIA. No tengo ni la más mínima idea del
costo de una planta desalinizadora, sé que es costosa y que el proceso en si también
lo es. Pero de repente pienso en las $2,200 millones que costo el tren urbano,
en los $80 millones anuales que cuesta operarlo, para solo generar cuanto ¿$8
millones?
Una economía que sorprendentemente está cada vez peor, y
digo sorprendentemente porque en cuestión de degradación de bonos ya solo queda
inventar una categoría nueva para poder degradarlos nuevamente. Ya no hay para
pagar y no es culpa del gobierno. Si el pueblo no entiende que el gobierno
somos todos, no podrá entender que el gigantismo gubernamental no es
sostenible, punto. El gobierno debe reducirse y la empresa privada debe crecer…
¿Cómo hacerlo sin despedir gente? ¿Cómo hacerlo sin recortar gastos? ¿Cómo hacerlo sin restringir o limitar los
beneficios excesivos que la mayoría auto marginada recibe?
Esta tan mala la cosa que ya ni de criminalidad se habla, ni
de droga…creo esta tan mala que los narcos empiezan a cambiar de puntos, que
ahora se compra droga de la misma manera que se hace un party en la playa… a
serrucho y a sorullo, que cada cual lleve lo suyo.
Yo no critico a los que se van, critico más a los que se
quedan a criticar y no hacen nada. Esos que viven de mis impuestos, esos que
critican y exigen pero se roban la luz, el agua y el cable TV…si es por esos el
país se jode…y ellos empiezan a brincar para que se acabe de joder.
Yo aunque un poco auto-enajenado de la realidad, pienso que
mi pequeña gran isla es un paraíso, uno en el cual las mejores cosas aún son
gratis. Aun disfruto de un día de playa, aunque la playa este seca y el día
este lluvioso, es toda cuestión de actitud, se lo he demostrado a muchos y se
lo puedo demostrar a muchos más.
Puerto Rico resurgirá como el Ave Fénix, ¿Estamos ya en
cenizas? Aun no…así que pienso que lo peor está por venir, siempre esperanzado
de que con nuestra voluntad podremos volver a empezar, quizás como el ave Fénix
necesitamos morir, cerrar el ciclo y comenzar una nueva vida.
Mientras peor se pone la cosa, más felices debemos estar…mientras
más rápido termine…más rápido veremos a Puerto Rico brillar.
