Cuando se enciende el
debate de las reformas contributivas y me encajan en el mismo las reformas
sociales es que se me desencaja todo. Simplemente no puedo absorber tal grado
de locura, disparidad ilógica que solo a los propulsores hace sentido. Dos temas
me revientan cuando de lógica politiquería se trata, justicia social y pobreza.
Sobre la justicia
social no se como carajo la definen, pero si este humilde servidor fuese a
describir lo que entiende por justicia social diría que, cada cual reciba de la
sociedad en la justa medida en que aporte, ni mas, ni menos. Conste que no se
aporta solo en dinero, se puede aportar de mil formas a la sociedad.
Pero, ¿cómo puede ser
justicia social? Que yo trabaje 60-70 horas a la semana y si, gane un buen
sueldo, pero por joderme tanto tengo que pagar mas y recibir menos….eso no es
justicia social….eso es “abuso social”
Lo que pasa es que fácilmente confundimos la gimnasia con la magnesia,
mantener a ciertos cientos y miles de individuos que por vagancia y conveniencia
deciden vivir del gobierno, entiéndase de la sociedad que contribuye, eso no es
justicia social, eso es “carga social”. El que quiera mas que trabaje mas, el
que quiera hacer poco que se conforme con poco, así de simple.
Por otra parte hay
cientos de ancianos y discapacitados (pero de los de verdad, no de los que
roban) que ciertamente necesitan ayuda de la sociedad, pero eso tampoco es
justicia social, eso es “responsabilidad social” y nunca habrá justicia social hasta que no
entendamos el aporte genuino que debe hacer cada cual y cada quien a la
sociedad, independientemente de la cantidad de dinero que generen, porque el
aporte no se mide con signos de dólares y si con signos de acción.
Claramente
relacionado está el tema de la pobreza, aquí nuevamente usamos el diccionario
de la Real Academia de la Politiquería para definir el termino pobreza. Hace
unos días leí en una primera plana de un periódico un encabezado que entre
otras cosas decía “…tenemos que rembolsarle a los pobres” ¿QUÉ? ¿Rembolsarles que? ¿No que un reembolso
es una devolución luego de haber aportado algo? Claro, es que aquí definimos
pobreza por el nivel de sueldo que generamos, que absurdo, que pena me da.
Si una persona tiene
un techo y come todos los días, a mi entender no es pobre, basta mirar hacia el
lado, quizás Haití, quizás África donde miles de personas no tienen ni techo ni
comida segura. Ciertamente en Puerto Rico hay gente que no tiene techo ni
comida, pero muchos de estos por elección, por adicción o por
“irresponsabilidad social” y eso pequeño Adams, es otra historia.
La mayoría de estos “pobres”
que queremos reembolsar, tienen mas comida que cualquiera en la nevera, comen
mas bife y camarones que cualquiera, claro lo tienen que cocinar, pero se lo
comen. La pobreza que abunda es la de moral, la de dignidad y la de ganas,
ganas de echar a un país hacia delante, pero ¿cómo pueden echar a un país hacia
delante si ni siquiera lo pueden hacer con ellos mismos?
No juzgo a nadie,
solo digo que no debería ser mi “responsabilidad social” ayudar a un “pobre” que solo es “pobre” por
falta de voluntad y no por falta de capacidad y salud. Puerto Rico en comparación
con muchos países es rico, abunda la comida, el dinero y los bienes, pero
lamentablemente abundan los vagos, los mantenidos y vividores que se alimentan
de una minoría que si es “responsable socialmente” de sus vidas y
contribuciones a la sociedad.
Claro esta, si yo lo
digo quizás sea cierto y si tu lo dices es…