Una verdad sin filtro es tan valiosa como un neumático nuevo sin aire. No sirve de nada, el propósito del neumático es rodar y si es nuevo es rodar más eficientemente, con mayor seguridad y confianza. El propósito de la verdad debería ser igual, debería construir, edificar, debería aportar y estimular.
Encontrar quien diga la verdad es ya de por si un gran problema, es cada vez mas difícil confiar en lo que nos dicen y encontrar la razón lógica para en muchas ocasiones entender porque es así. Porque si de una cosa estoy seguro es que muchos de nosotros sabemos cuándo nos mienten, el problema es que lo aceptamos.
Por otra parte hay muchas personas que voluntariamente evitan decir la verdad, aun estando consciente de esta. Ojo, la verdad es relativa, por lo tanto más que decir la verdad me refiero a expresar nuestra opinión sincera de algo o alguien, me refiero a transmitir nuestro pensamiento de manera íntegra, de expresar el mismo como una fotografía. Aun cuando explicar el por qué se hace esto es tema para otro día, básicamente muchos de los que omiten la misma tienen varias razones primordiales, miedo, poca confianza en sí mismo y quizás…pocas ganas de debatir.
Ahora, es de admirar cuando encontramos a alguien que tiene los pantalones de decirte la verdad. Es una rareza encontrar este tipo de persona, esas personas que dicen lo que piensan de forma clara y contundente, eso es bueno, es simplemente una gracia encontrar gente así. Pero como aprendí hace poco… “toda buena acción tienen un justo castigo”, el problema que tengo con los pocos que encuentro es que NO tienen filtro.
Primero, el que un pensamiento sea tuyo y solo tuyo lo hace cierto, lo hace existente, pero no necesariamente correcto y esto como dije antes, si la verdad es relativa, hay que recordar que lo que decimos es mas una opinión, es nuestro pensamiento sobre un asunto especifico y no, definitivamente no, una verdad absoluta. Por otra parte, ¿de que sirve decir la verdad si solo el que la dice sale satisfecho?
Decir la verdad ofendiendo, tiene consecuencias adversas… Decir la verdad sin considerar las consecuencias puede ser tan malo como mentir, a veces hasta peor. Decir la verdad no es el problema, el problema es como la decimos. Decir la verdad con filtro no es mentir, es tener en consideración a los demás, es tener claro que el propósito de decir la verdad no es sacarme algo del sistema, es asegurarme positivamente de que lo que me saque no vuelva a entrar. Hay muchas formas de decir la verdad y deberíamos de ser capaces de identificar cual es la mejor manera, no solo para nosotros. En ocasiones la verdad directa es necesaria para hacer salir de una letrina emocional a alguien, en otras decirle la verdad directamente y sin filtro a alguien podría ocasionar un salto inesperado a una letrina emocional.
Si vas a decir la verdad, considera la intención, si vas a decir la verdad considera el valor de decirla, si vas a decir la verdad considera ponerte un filtro en la boca y motivar, estimular y hacer del otror una mejor persona, porque, después de todo, si decir la verdad solo te sirve de escape, te escaparas tantas veces que pronto podrías estar perdido.
Claro está…Si yo lo digo quizás sea cierto y Si tu lo dices es…